Arxiva per a 'Seguretat i civisme'Categoria

Barcelona, juzgada por los artistas extranjeros

novembre 22, 2009

Artistas, músicos, cineastas y escritores de otros países analizan los problemas de la ciudad en la que han elegido vivir

Sean Scully: “Barcelona es conocida como la ciudad de los rateros
Mathias Enard: “Lo que hace atractiva a Barcelona es su diversidad
Jamal Mahjoub: “Hay que ir con ojo con las tensiones que hay en el Raval

Josep Massot (La Vanguardia)

En su última visita a Barcelona, Günter Grass representaba con gesticulación cómica cómo fue víctima de un carterista mientras tomaba una cerveza en la plaza Reial y cómo, sin soltar la pipa de su boca, intentó una carrera imposible para alcanzar al pillo que se esfumaba con su dinero y su documentación. El relato de los hurtos sufridos es ya un clásico en todas las veladas con creadores extranjeros que visitan la ciudad. El enojo por esta plaga y por la masificación turística es la queja común de escritores, artistas o músicos de otros países que se han instalado en la ciudad.

Masafumi Yamamoto. El artista japonés, en su taller de la calle Avinyó / Laura GuerreroJamal Mahjoub. El escritor sudanés, en su casa, cerca de la Sagrada Família /Xavier GómezLydia Lunch. La inclasificable artista dejó Los Ángeles por Barcelona /ArchivoAmor a pesar de todo

Son siete testimonios sobre Barcelona. Un director de cine italiano (Giusepe Capotondi), un premiado escritor francés que escribe una novela en verso sobre la ciudad (Mathias Enard), otro narrador francés que ha debutado con una novela en la que Barcelona es casi un protagonista más (Diego Gary), un pintor irlandés que vive a caballo de Nueva York-Barcelona-Munich (Sean Scully), un novelista sudanés que pasó su infancia entre Londres y Jartum (Jamal Mahjoub), un artista japonés (Masafumi Yamamoto) y una explosiva artista (música, cine, fotografía, performance, spoken word, literatura, ensayo…) criada en el Nueva York punk (Lydia Lunch).

Los siete tienen en común su apuesta por la cultura y que han elegido Barcelona para vivir. En esta página se resumen sus opiniones sobre lo que no les gusta: hurtos, turismo masivo, venta descontrolada de droga, ruido y suciedad. Pero Barcelona –por eso la han elegido– les fascina. Los lectores podrán encontrar entrevistas individuales con cada uno de ellos en la web de La Vanguardia a partir de la próxima semana.

Ciudad de rateros. “Barcelona es conocida en el mundo como la ciudad más deshonesta de Europa, la ciudad de los rateros”, dice desde su estudio de Nueva York el artista irlandés Sean Scully, que tiene casa y taller en Barcelona (Ausiàs March y Girona)y considera a su galerista Carles Taché “mi familia barcelonesa”. Scully alaba “el carácter de la gente de Barcelona, que salió a las calles para protestar contra la guerra de Iraq”, aunque cree que “es hora de poner un poco de orden. Barcelona quizás por todos sus años de reacción al fascismo es hoy demasiado tolerante y liberal y se consienten situaciones que tienen un límite”. Jamal Mahjoub (vive a doscientos metros de la Sagrada Família) es un escritor sudanés de una familia del norte musulmán y también se queja de la inextinguible plaga de hurtos: “Barcelona tiene ya la reputación en todo el mundo de ser una ciudad de carteristas”. Y el pintor japonés Masafumi Yamamoto, que vive en Consell de Cent y tiene su taller en Avinyó, lamenta: “Los hurtos ya se extienden a diario en el Eixample. Y la suciedad de la ciudad no se da sólo en la parte baja, también en Pedralbes”.

Droga. Diego Gary, hijo del escritor Romain Gary y de la actriz Jean Seberg, ha reflejado en la novela S. ou l”esperance (en Galaxia Gutenberg en marzo) las peripecias vividas en Barcelona durante siete años. Tuvo un bar en Escudellers (Los Álamos) y ahora una galería-café-librería en Joaquín Costa, Lletraferit. “Mi mujer y yo nos planteamos regresar el año próximo, seguramente para vivir en el Eixample”, dice desde París. Gary tuvo una mala experiencia con la policía: “Estaban interrogando a mis camareros y me acerqué para interesarme sobre lo que pasaba. Sin darme oportunidad de decir que era el dueño del bar, me golpearon e intentaron romperme la cabeza sobre el asfalto”.

Gary dice que “además de la inseguridad y de que el peligro de robo es insoportable, hay mucha suciedad y, sobre todo, mucha droga. Realmente el problema es muy grave. En el Gòtic te ofrecen droga por todos lados y cuando mis amigos quieren enviar a sus hijos a Barcelona siempre les alerto. En Arc del Teatre ves a chicos inyectándose en el suelo entre bolsas de basura y en el autobús de Montjuïc, a todos esos pobres chicos, demacrados, que van a buscar sus dosis”.

Lydia Lunch, que hace cinco años, cuando ganó Bush, dejó Los Ángeles para vivir en Barcelona (cerca de la Sagrada Família), es una artista alérgica a las etiquetas. Ha colaborado con Sonic Youth, Brian Eno y Nick Cave. También con Mark Cunnigham (ex Mars, actual Bèstia Ferida), residente desde hace años en Barcelona, plaza Goya. Lunch nació en el gueto negro de Rochester (Nueva York) y ha vivido en Brooklyn, Minneapolis, Nueva Orleans, Los Ángeles y Londres, y no puede estar en más desacuerdo. Lo que más le gusta de la ciudad es “la paz de la vida diaria”, dice desde Berlín, donde está de gira con su grupo. “Para droga, la que había en los alrededores del antiguo Zeleste en los años 80″, comenta su compañero, el músico Marc Viaplana. La llegada de Lydia Lunch a Barcelona fue determinante para que Virginie Despentes, directora del filme Baisse-moi y del libro Teoría King-Kong, se instalara también en la ciudad, donde las dos publican en Melusina.

La plaga turística. Scully ha borrado la Rambla de su itinerario: “Antes, uno de mis placeres era acercarme a un quiosco y comprar prensa inglesa, ahora me enferma pensar cómo era antes”. El francés Mathias Enard, que vivió en Irán, Siria, Líbano y Roma, y se ha instalado en una empinada calle del Poble Sec, también ha dejado de ir por la Rambla. Jamal Mahjoub cree que “Barcelona se ha estandarizado y ha vendido su alma a la especulación urbanística y a la mcdonalización; ha perdido su personalidad”. En cambio, Giuseppe Capotondi, que reside en Roger de Llúria, y que debutó en la última Bienal de Venecia con el filme La doppia ora, cree que “se está exagerando mucho. Participo en un bar en el Gòtic, muy cerca de la Rambla, y creo que ahora estamos mejor que hace cinco años. Tampoco veo tantos robos”. Según Capotondi, “ya ha parado la llegada de italianos a Barcelona”.

Cosmopolitismo, provincianismo. Los entrevistados para este reportaje proceden de países de habla no castellana y ninguno de ellos se queja de que haya dos idiomas, “Al revés. Los problemas los he tenido –dice Jamal Mahjoub– por no poder hablar el catalán que he aprendido. En muchos sitios, bares, tiendas, sólo saben castellano”. Enard, además de francés, alemán, inglés, castellano, italiano, farsi y árabe, hace sus pinitos en catalán. Ve tres Barcelonas: “La capital de Catalunya, una gran ciudad española y un puerto europeo y mediterráneo. Esto es lo que la hace atractiva, su diversidad. Si una de ellas dominara sobre la otra, perdería inmediatamente su encanto”. Enard escribe una novela en verso sobre la ciudad, en la que aparecen, mezclados en pocos metros cuadrados, galerías, el Macba, las prostitutas pakis, árabes…

Inmigrantes. Mahjoub lanza un aviso: “En el Raval se están produciendo cambios sociales muy rápidos y he visto tensiones. Hay que ir con ojo, porque si de estas tensiones se llega a los tiros, la situación se hará muy compleja”. Enard, que también habla árabe, no vislumbra una situación explosiva. “Sí hay disputas, porque los pakistaníes son los que tienen más dinero ya veces hay discusiones con un árabeouncentroamericano por un local, pero la sangre no llega al río”. Mahjoub da un consejo: “Si el Estado no se ocupa de los musulmanes, ese vacío lo llenan los fundamentalistas, que ponen el dinero y envían sus imanes para predicar que los españoles son unos infieles que no cumplen la ley coránica, la charia, y que hay cambiarlos. La solución es lo que han hecho los británicos tras los atentados del 11-J: promover desde el Estado una charia para sus musulmanes”. Yamamoto piensa que los inmigrantes han de adaptarse a la sociedad de acogida: “No puede ser que en sus países de origen lleven a la cárcel a quienes llevan minifalda y que en Europa quieran imponer el velo”. Enard cree que uno de los retos de Europa es no crear fronteras internas con las comunidades no cristianas.

La degradació del Raval acaba la paciència veïnal

novembre 5, 2009

La regidora admet que el barri necessita «una actuació més intensa i efectiva»

(El Periódico)

Tràfic de drogues constant i a qualsevol cantonada, prostitució pel carrer i tot el que aquesta comporta, petits (i no tan petits) furts, soroll i brutícia. Aquest és, molt a desgrat seu, el pa de cada dia dels esgotats veïns del Raval, cosa que ha sobrepassat de llarg la seva paciència. Així l’hi van fer saber per enèsima vegada a la regidora de Ciutat Vella, Itziar González, en l’audiència pública del districte, celebrada dimarts.
Després d’un estiu mogut (la de dimarts va ser la primera audiència pública des del juny), els veïns, molt alterats per la degradació del barri, que alguns van qualificar com «la claveguera de Barcelona», van aprofitar la trobada per compartir tot el seu malestar amb la regidora, que va aguantar amb aplom més de tres hores de retrets. Des de les molèsties causades per la sala de venipunció Baluard, fins als pisos que les prostitutes usen per desenvolupar la seva activitat econòmica.

COMPRENSIÓ I PACIÈNCIA / «En primer lloc vull deixar clar el meu profund respecte per tot el que esteu plantejant», va iniciar la seva intervenció González, xiulada per gran part de la sala, que aixecaven cartells amb el lema Volem un barri digne, firmats per la Plataforma Raval per Viure. Dit això, la regidora va apuntar que «la situació del Raval mereix una actuació més intensa, coordinada i efectiva, i aquest és el meu compromís». I es va defensar d’una de les crítiques més repetides pels assistents: «En cap moment hem negat la realitat», va afirmar González, que va admetre que el barri necessita més control i coordinació, cosa per a la qual ella mateixa ha demanat en reiterades ocasions més eines tant a l’ajuntament com a la Generalitat.

Després de les queixes, la regidora va reivindicar el que va qualificar com a «petits èxits». «Hem demanat ordres d’allunyament als reincidents i estem redreçant problemes complexos, com els casos sagnants de mobbing», va apuntar abans de posar èmfasi en els esforços que està dedicant el seu equip a la recerca de noves fórmules per atendre «la intensitat d’aquests fenòmens». Sobre els pisos prostíbul, la gerent del districte, Mercè Massa, va afirmar que s’està treballant molt en aquesta línia. «Aquest mes se n’han tancat 12», va precisar la gerent.

NOVES PANCARTES / Minuts abans de començar l’audiència pública, i a pocs metres de la seu del districte, l’associació de veïns del Raval va organitzar una roda de premsa per presentar la nova campanya de cartells amb el missatge «Ajuntament, el Raval no aguanta més», amb què pretenen inundar el barri penjant-ne més de 3.000.

El president de l’associació més activa de veïns, Josep Garcia, va aprofitar la trobada amb els periodistes per exigir la dimissió de la regidora, demanar al jutge de l’Audiència Baltasar Garzón que investigui la «ràpida i sospitosa» reforma urbanística del barri i apuntar la possibilitat de presentar-se a les pròximes eleccions municipals amb una encara en l’aire plataforma veïnal.

El transport públic nocturn a Barcelona. Por, angúnia i poca seguretat

octubre 11, 2009

El transport públic a Barcelona com tot en aquesta vida podria estar molt millor de com està, però està prou bé. I va millorant any rera any. Sobretot el metro amb la futura L9, que obrirà estacions a zones que ara no en tenen i que eixamplarà molt les possibilitats de fer transbordament i arribar més ràpid a tot arreu. Tot això ja ho sabem i els usuaris habituals ens n’alegrem, però tenim queixes.

Agafar el transport públic és quelcom que uneix a les persones i n’hi ha que en som uns grans experts. Sabem per quina boca s’ha de sortir a cada estació per fer el trensbordament adeqüat, sabem quins passadissos són llargs o curts, si hi ha escensor o no, si la parada d’autobús està lluny o a prop, si l’interval de pas és curt o llarg. I els usuaris habituals també sabem que no és agradable anar en transport públic després de les 10 de la nit, i menys de dijous a diumenge. La fauna canvia i empitjora clarament. A la nit és d’allò més normal trobar-se un tio dormint o en coma etílic en un banc de l’andana o ajagut a unes escales; és habitual escoltar crits i insults i quasi baralles; és incòmode trobar-te amb grups d’individus vestits seguint la mateixa moda tribal que ocupen bancs i entorns de bancs a les andanes i que no agafen els combois i que riuen i se ne’n riuen de les persones que passen per allà; és improbable no coincidir amb grups de persones fumant i bevent cubates com si el metro sigués una part més de transició entre festa i festa. I tot això sense sentir-nos segurs perquè si bé sabem que hi ha càmeres que tot ho vigilen i personal de no sé quina empresa de seguretat privada (que a vegades fan més por que no pas els vigilats) que vetlla per nosaltres, tot plegat no inspira prou confiança.

Es veu que dins el metro els ciutadans deixem de ser ciutadans i passem a ser usuaris de TMB, i per tant ni els mossos ni la guàrdia urbana hi tenen competències a no ser que hi hagi un conflicte greu. El cas és que agafar el transport públic de nit fa por i que no s’hi pot fer gran cosa per solucionar el problema. I agafar el metro o qualsevol autobús nocturn fa molta més recança que no pas caminar pel carrer, perquè estàs en un lloc tancat. Vet aquí una cosa més a solucionar de la nostra estimada ciutat, una cosa més a reivindicar, una cosa que ens afecta a molts i que tots absolutament paguem. Que no s’hi pot fer gran cosa? Resposta equivocada, que els taxis són massa cars i el dret a sentir-nos segurs el tenim tots.

Immisericordes

octubre 4, 2009

Quadern de ciutat, Lluís-Anton Baulenas (Avui)

El tractament del cas de la mort violenta del Fòrum és una mostra de deshumanització

Vivim uns temps terribles caracteritzats per la falta de pietat i compassió. Fins al punt que la famosa i vella teoria del mort quilomètric (“un mort ens afecta menys, com més lluny de nosaltres es troba”) comença a trontollar. L’acumulació de desgràcies ens fa insensibles perquè, a més, la vida va molt ràpid, sobretot a les grans ciutats. I els morts d’una setmana al cap de tres dies ja són vells i al cap de quatre ja no se’n recorda ningú.Tots en som responsables, però, sobretot, ho són els encarregats de donar exemple, és a dir, les autoritats. I, subsidiàriament -o complementàriament- qui té la responsabilitat d’informar-ne.

El tractament del cas de la mort violenta del treballador d’un hotel de Diagonal Mar ha estat una mostra clara de la deshumanització que estem vivint. Una cosa és el delicte, una altra és com encares públicament la teva responsabilitat. I des de l’Ajuntament tenien tantes ganes de mostrar l’èxit de les festes (després de la pluja de crítiques dels últims temps) que el mort de l’hotel els feia una veritable nosa. Van obviar-lo al principi, quan ja estava en coma, i només van sortir-hi al pas quan ja era mort. Aquí el silenci de l’alcalde, espès i potent, durant tres dies, ho diu tot. Quan s’han adonat de l’error, tothom ha corregut a dir que es “personaria” contra l’autor del mal, s’han passat una setmana barallant-se i regatejant, Ajuntament i Generalitat, sobre xifres de mossos i competències. Ni una paraula per al mort ni per a la seva família.

Un diari de Barcelona, quan l’alcalde encara no havia obert la boca, era capaç de titular el seu editorial (amb el pobre desgraciat de cos present) Una Mercè pletòrica, i afegia, entre d’altres comentaris: “?bé és cert que s’han produït incidents, sempre lamentables, però en quantitats menors a altres anys i de manera ocasional?”. En el moment que el senyor alcalde va creure que calia manifestar-se perquè el mort se li havia arrapat al cos, el mateix diari va afanyar-se a redactar un altre editorial, ara sí, tractant a fons el tema i clamant contra tot el que calia clamar. Massa tard. No, amic, encara que la Mercè d’enguany, tens raó, ha estat una de les més cíviques dels darrers temps, exemplar fins i tot, no pots qualificar-la de “pletòrica” perquè hi ha un difunt pel mig. Un respecte, senyor. El titular primer hauria d’haver estat Una Mercè de dol, encara que no et convingui conjunturalment, ni a tu ni als teus amics. El primer és el primer i després digues el que vulguis. I repeteixo, molts polítics i de vegades la premsa són el reflex del que hi ha al carrer: una progressiva manca d’empatia, d’humanitat per part de tots.

Abans, un mort sobre la taula era alguna cosa. Ara, depèn. Ens hi hem d’anar acostumant. Però costa, costa molt.

Interior reconeix nivells “extremadament alts” de furts a BCN

octubre 1, 2009

Els Mossos creen un grup especial per reduir els assalts als turistes prop dels hotels
Ajuntament i Interior tanquen en fals la polèmica de la seguretat
Veïns del Fòrum clamen contra les festes massives

(El Periódico)

El secretari de Seguretat Pública de la Conselleria d’Interior, Joan Delort, ha ssegurat que la ciutat de Barcelona no és “greument insegura”, encara que ha admès que hi ha uns nivells de furts –falta o delicte– “extremadament alts” i que s’han de “resituar”. A Ciutat Vella suposen el 70% de les denúncies, i a tot Barcelona, el 54%.

Delort ha assenyalat que els jutges no tenen instruments per fer front a aquests delictes “de baixa qualitat, però alta intensitat”, i per tant fins que no puguin fer front als casos més greus de lladres reincidents hi pot haver una certa sensació “d’impunitat”.

Delort i el president del Gremi d’Hotelers de Barcelona, Jordi Clos, han firmat un conveni per reforçar la seguretat a les zones hoteleres de Barcelona i evitar els robatoris a turistes que s’allotgen a la ciutat.

Cos especialitzat
Es crea un grup operatiu específic, que treballarà en exclusiva per donar respostes ràpides a les demandes dels hotels. A més, actuarà el grup regional de motos, creat recentment, per atendre les necessitats urgents del sector.

L’acord, que es negocia des de mitjans del 2008, coincideix amb la mort del treballador de manteniment de l’Hotel AC Barcelona, al Fòrum, que va rebre un cop de puny que el va fer caure a terra i quedar en coma quan intentava fer fora un grup de persones que van entrar a la recepció sense permís després de la festa de la Mercè.

Delort ha dit, en declaracions als periodistes, que als Mossos els correspon “vetllar per contenir la situació d’intranquil·litat i inseguretat” dels turistes, i facilitar les gestions quan són assaltats. En aquest sentit, ha anunciat el compromís que aquestes denúncies es puguin fer al mateix establiment.

Nucli de representació
Als districtes de l’Eixample, Sant Martí i Ciutat Vella hi haurà un “nucli de representació” entre els hotels i els responsables de les comissaries dels Mossos, per dotar “del màxim nivell de proximitat” l’usuari –hotel i clients.

Jordi Clos ha dit dir que el conveni és el resultat final de molt esforç, i ha assenyalat que és “absolutament necessari” per aconseguir que els robatoris i altres delictes relacionats amb el sector turístic “es redueixin”. A més, ha confiat que obtindran resultats “a molt curt termini”.

Segons Clos, el robatori crea “una frustració” en el turista, a qui ser víctima d’un robatori “li amarga l’estada”, encara que no és fàcil combatre aquests delictes.

També ha alertat que a l’agost els turistes han estat robats “en excés” i ha lamentat que la pàgina web de destinacions turístiques Trip Advisor hagi etiquetat la ciutat com un destí “dolent per robatoris”, cosa que fa “molt de mal” al sector.

Els delictes contra la vida i la integritat física van augmentar a nivell de l’estat durant el 2008, i Barcelona és la primera de la llista.

setembre 23, 2009

Barcelona, amb 171 homicidis; Madrid amb 127 i Múrcia amb 113 són las províncies amb més expedients oberts per aquest motiu.

És una notícia terrible i significativa. Respon a moltes problemàtiques difícils d’analitzar, però el cas és que Barcelona és una de les ciutats més perilloses de l’estat, perquè en robatoris tampoc es queda enrera. I després molts s’omplen la boca amb paraules com seguretat, civisme, convivència… La qüestió aquí és saber perquè ningú no ha donat explicacions per matitzar la notícia. Potser és que el fet no ha arribat a ser prou notícia i no s’ha volgut fer mullader.

Apareix el cadàver d’una dona assassinada dins d’una maleta a la Gran Via

20 minutos

Va ser una mort violenta. Un dia després que la Fiscalia de l’Estat revelés que Barcelona és la ciutat amb més assassinats i homicidis, amb 171 en un any, els Mossos d’Esquadra investiguen la mort d’una dona, el cadàver de la qual va aparèixer dilluns a la nit dins d’una maleta al número 186 de la Gran Via.

Proposta municipal innovadora: seguretat

juliol 21, 2009

La regidora socialista Assumta Escarp, la mateixa que va rebre fa quatre dies una allau de queixes per unes obres al carrer Balmes fetes sense miraments, avui ha presentat un Pla Local de Seguretat Ciutadana (PLSC). En un món polític en què resulta que si el que s’ha d’executar té títol guanya prestància (i si compta amb acrònims ja és la pera llimonera), la ciutadania barcelonina compromesa ha de celebrar tenir un Pla que garanteixi la seva seguretat. Si abans no la teníem garantida perquè no hi havia PLSC no és cap problema; ara sí que el tenim. Ens diuen que el document “es basa a abordar transversalment la seguretat de la capital catalana, no únicament des de l’àmbit policial, sinó també des del social i fins i tot des de l’urbanístic per afavorir la prevenció”, malgrat que “normalment hi ha més percepció d’inseguretat que no pas fets delictius”. Els conflictes “s’abordaran tant amb les forces de seguretat com amb educadors cívics, i fins i tot amb la planificació del disseny urbà que permeti prevenir problemes, com en el cas de les places, on la concepció i distribució de l’espai pot determinar-ne un ús més plural i també evitar que s’hi concentrin grups marginals”. Hi haurà educadors cívics als carrers i a les places, com si abans els educadors treballessin des de casa… Es veu que el PLSC és innovador. Tindran especial atenció per la gent gran i els turistes. És d’imaginar que molta gent hi ha estat treballant i per respecte a la seva professionalitat cal donar un vot de confiança a la iniciativa, però tanmateix és preocupant pensar que s’ha tardat tants anys a fer un Pla que garanteixi la nostra seguretat. Ja sabem que la seguretat a Barcelona és irregular i que depèn del barri on et moguis, però també sabem que els Plans normalment es limiten a ser documents burocràtics amb objectius estratègics a llarg plaç que si bé són bonics si no es compleixen del tot no passa res. També sabem que sentir-nos segurs a la nostra pròpia ciutat a més de ser una necessitat, és un dret. Potser sabem massa i no saben que sabem i pensen que les bicicletes sense manillar funcionen i que no veurem que no tenen manillar. Amb tot, vot de confiança. Visca el PLSC. Visc al PSC?

La crisis llena las playas de personas que se las ingenian para sobrevivir

juny 28, 2009

Luís Benevenuty (La Vanguardia)

El sudafricano de 33 años Mduduzi espera sin convencimiento encontrar un empleo antes de que el frío regrese a Barcelona. Entre tanto, pasa el día haciendo esculturas de arena en la playa de Sant Sebastià a cambio de la voluntad. Con el sol llegan a los arenales de la ciudad docenas de buscavidas con objetivos dispares. Muchos ya vendían latas en la Rambla. Pero no son pocos los arrastrados por la crisis. Aunque Barcelona prohíbe toda mendicidad y venta ambulante, los agentes vigilan sobre todo la repercusión sobre el orden público. No es igual moldear la arena que vender cerveza. Las dificultades multiplican este año la presencia de tatuadores de henna, artesanos del collar y una suerte de aventureros trotamundos que vistos en la tesitura tampoco echan de menos en demasía las nóminas puntuales y los domicilios fijos.

“Yo trabajaba ayudando a un amigo a pintar casas –relata Mduduzi–. Así pude mudarme de una casa okupada cerca de la Rambla a una habitación en elbarrio del Clot. Pero el trabajo fue escaseando, y medio año atrás mi amigo dejó de necesitar mi ayuda. Ahora llevo cuatro meses en la playa. Con las esculturas me saco 20 o 30 euros al día. Por aquí ronda buena gente. A veces pedimos pescado en el puerto y lo freímos. Lo único que me preocupa es el frío. Pero no pienso ni regresar a mi país ni volver a embarcarme”. Un pakistaní de 20 años que dice haberse rebautizado como Xavi asegura que él tampoco está dispuesto a regresar a su país: “Demasiada violencia. Por eso hace dos años y medio me fui a vivir a Grecia”.

Mduduzi trabajaba en un gran pesquero. Las travesías por el Atlántico duraban meses. Entre ellas vivió en Brasil, Argentina, Perú… “Pero en ese trabajo pasas mucho tiempo encerrado en un espacio muy reducido con muchas personas muy diferentes: chinos, filipinos, pakistaníes… Siempre surgían problemas. En el 2007 atracamos en Barcelona y la ciudad me encantó. Me di cuenta de que estaba harto del barco y lo dejé zarpar. Aquí hay muchos rateros, especialmente en verano, pero nadie te apuñala para quitarte los zapatos. La gente de Barcelona es encantadora. Y mientras no haga fuego y tenga mis alrededores sin basuras, la policía está contenta”. “Ya vendí tatuajes de henna en la playa el otro verano, cuando me vine de Grecia porque me aburría”, retoma el pakistaní que asegura llamarse Xavi. “Pensé que este año no tendría que volver porque a veces conseguía trabajo de albañil en la puerta de una tienda de ladrillos de Sants”. Añade que no importaba que no tuviera papeles. “Pero ahora va tanta gente que no me cogen nunca porque estoy muy delgado. Estos días hay más competencia en las playas que el verano pasado. Algunos días no gano dinero. Pero me encanta Barcelona. La gente es maravillosa. Y la policía te quita los tatuajes y el dinero, pero te respeta y no te pega. No me marcharé. Ahora me llamo Xavi. Seguro que en un par de años consigo los papeles y encuentro un trabajo”, termina con el entusiasmo que regalan sus 20 años.

La italiana Vanessa Masieri tiene 28. Dice que pasará el invierno en Sudamérica, que al otro lado no hace frío. “Y con lo poco que ahorre aquí, viviré bien”. Mientras vende collares y pulseras por la playa de la Barceloneta, relata que aprendió artesanía en un viaje a India. “Antes hacía los abalorios para mí misma, pero ahora hay poco trabajo y mal pagado. No dejaré que me esclavicen de nuevo. No puedo poner más copas”. Agrega con un mal gesto que ya sirvió demasiadas mesas mientras estudiaba Bellas Artes en Londres. “Me di cuenta el día en que la Guardia Urbana me multó y confiscó todo el género en el Park Güell. Perdí meses de trabajo. Pensé en buscarme otra cosa, pero me dije que seguiría con lo mío. La policía este verano es muy estricta. Aun así, gano 50 euros diarios. Vivo en una casa okupada en Sant Boi. No está en condiciones para pasar el invierno, pero entonces espero estar camino de…”.

“Es que esta vida engancha y atrapa –tercia el checo de 46 años Eugen Barczi–. Yo también empecé así y ya llevo 20 años persiguiendo el sol”. Dice que estudió Periodismo en Praga, pero que ganaba más como pizzero en Italia que escribiendo crónicas en su país. “Pasé muchos años en la hostelería y recogiendo frutas…, pero era muy duro”. Hace cinco años descubrió que podía ganarse la vida haciendo esculturas de arena en las playas españolas. “Muchos ayuntamientos te pagan por ello. Barcelona no, pero su policía no molesta. Lo malo es que ahora los tractores de limpieza me destrozan las esculturas. Con lo que me da la gente, gano unos 30 euros diarios. No tengo casa. No he de pagar luz, agua, gas, hipoteca… Tengo una amiga pintora holandesa y a veces duermo en una cama”.

Eugen lleva medio año aquí. “Nunca había visto una ciudad igual… adoro a Gaudí. Hay muchos rateros, sobre todo en verano en la playa, pero a mí poco pueden quitarme”. Mduduzi lamenta el robo de su móvil, pero no mucho. No tiene donde enchufar el cargador. Preguntado por sus planes de futuro, Eugen di- ce que estará en Barcelona hasta que llegue el invierno. “Entonces me marcharé a Almería o Málaga. Allí puedes vivir en la playa en pleno invierno… Pero mi objetivo es vivir en el Himalaya antes de cumplir los 50 años. Allí se puede aprender sobre la paz. En la vida no hacen falta tantas cosas”.

Una grua d’obra fa 2 anys que està abandonada al Poblenou

març 29, 2009

Els veïns denuncien el perill que existeix per la falta de manteniment

Jordi Subirana (El periódico)

La crisi ha deixat desenes d’obres a mig fer a Barcelona. Altres fins i tot estan parades des d’abans de la recessió i s’han convertit en una amenaça. Al carrer de Bilbao, al Poblenou, una grua que no s’usa des de mitjans del 2007 s’ha convertit en un risc per als veïns per la falta de manteniment.

Els residents del número 60 de Bilbao van viure amb molta por el vendaval que va castigar la ciutat el 24 de gener passat. La grua, d’uns 40 metres, va trontollar amb força d’un costat a l’altre i més d’un va pensar que es desplomaria. Una part del cable, a més, estava deixat anar i va trencar una de les claraboies del celobert, va recordar el president de l’escala, Pere Clarós.

INSPECCIÓ DELS BOMBERS
Tot va quedar en un ensurt però els veïns no les tenen totes. Els bombers han examinat la instal.lació i han recomanat iniciar les gestions per desmuntar-la malgrat que no existeix un perill imminent. Clarós va subratllar que la màquina no té cap manteniment i que això pot traduir-se en la caiguda d’alguna part de l’estructura.

El problema d’aquests veïns es remunta a fa dos anys, quan es van parar les obres. Uns mesos més tard, la promotora Lovipro va fer fallida. El cas està als jutjats i per ara no s’ha pogut entrar al solar per treure la instal.lació com han sol.licitat els veïns.

Entre el febrer i el juny del 2008, els veïns van presentar dues queixes al districte de Sant Martí, primer per l’abandonament i la presència de rates i captaires, i després pel perill i els robatoris en dos pisos i del cable de coure de la màquina. Segons Clarós, no van obtenir resposta de l’ajuntament fins després del vendaval. Recentment, el districte ha enviat un requeriment al propietari de la grua perquè en garanteixi l’estabilitat o la tregui.

Santa Eulàlia i el metacrilat

febrer 22, 2009

Quadern de ciutat. Lluís-Anton Baulenas (Avui)

Després dels robatoris de la imatge de santa Eulàlia i del Nen Jesús del pessebre s’ha de preguntar: cal protegir les imatges sagrades de la ciutat?

La setmana passada va tenir lloc la celebració de la copatrona de Barcelona, santa Eulàlia, enmig dels comentaris provocats pel robatori de la seva imatge de la fornícula que hi ha al carrer que porta el seu nom. La cosa es va arranjar de la millor manera possible. Un particular, dolgut, n’havia encarregat una de nova, a pagar de la seva pròpia butxaca. I l’alcalde, senyor Hereu, només de saber-ho, va dir que d’això ni parlar-ne (això és un alcalde!) i va fer-se càrrec de la factura (380 euros). No pas ell, esclar, sinó l’Ajuntament.
La cosa no passaria de simple bretolada nocturna (gamberrada, en dirien a TV3) si no és perquè comença a haver-hi unes coincidències que fan una ferum gran de conxorxa (conspiració, a l’americana, yes, they can, en dirien a TV3).

Quina relació hi ha entre el robatori del Nen Jesús del pessebre municipal i el de la imatge de santa Eulàlia? Podria tractar-se del mateix escamot segrestador? Per què el Nen Jesús del pessebre de la plaça de Sant Jaume tenia previst un substitut i santa Eulàlia, no? El Nen Jesús substitut, durant el temps d’existència del pessebre, va ser escortat i reclòs a l’ajuntament cada nit per la guàrdia municipal per tal d’evitar-li mals majors. Hi ha previst per a la nova imatge de la copatrona de Barcelona el mateix sistema de seguretat? O és que no se’l mereix? (Ella penca tot l’any mentre que el Nen Jesús no treballa ni un mes). Algú ha proposat actuar-hi igual que va fer-se a la capelleta de Sant Roc de la plaça Nova. L’esmentada imatge està protegida amb una tanca de metacrilat transparent. Amb tots els respectes, però on hi ha copatrona de Barcelona, no hi mana patró de la plaça Nova i rodalies. No ens imaginem un funcionari de l’Ajuntament anant al Servei Estació a comprar un tros de metacrilat per a santa Eulàlia. Com a mínim, la santa dels pits tallats es mereix una parella de municipals fent guàrdia permanent al peu de la seva fornícula. O, si més no, una càmera supersofisticada camuflada en un dels fanalets que la il•luminen. I, de cara al futur, un munt d’incògnites (encara no hi ha notícies dels segrestadors del Nen Jesús, per cert) que, entre altres coses, podrien motivar més referèndums entre la població com el dedicat a la Diagonal: “Esteu d’acord a crear una unitat especial antiavalots (antidisturbis, en dirien a TV3) de la Guàrdia Urbana dedicada a la prevenció i càstig dels delictes contra les imatges sagrades de Barcelona?” Jo, particularment, votaria que sí. Encara que només fos per continuar sent el número u en alguna cosa.

Ah, i no cal ser un gran lector de Sherlock Holmes per deduir quin serà el proper objectiu d’aquests iconoclastes. Una pista: comença per Mer i acaba per cè. De res.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.