El Ajuntament cree que la recomendación de los ingenieros “no aportará nada nuevo” | El informe detecta “incertidumbres” y apuesta por profundizar en él para “resolver las dudas existentes”
Lluis Tusell Coloma, Barcelona (ADN)
Mientras barceloneses, turistas y aficionados del Manchester United paseaban ayer por la ciudad entre libros, rosas y cervezas, junto a la Sagrada Família se vivía un nuevo episodio de las obras del AVE.
Ayer el Ajuntament inició los sondeos adicionales en la calle Mallorca, entre Lepant y Marina, tal y como recomendó el Col·legi de Geòlegs de Catalunya. Unos sondeos que los opositores al trazado del AVE por el Eixample consideran casi sagrados tras el informe de los geólogos que consideraba “viable” que el túnel pasara junto al templo de Gaudí, a condición que hubiera un “conocimiento exhaustivo del terreno”, así como una “correcta solución constructiva” y “perfecta ejecución de la obra”.
En cuanto al conocimiento del terreno, el informe detecta “incertidumbres” y apuesta por “profundizar” en él para “resolver las dudas existentes”. El documento también recomienda que los nuevos estudios formen parte de un Proyecto de Gestión del Riesgo.
Pese a estas conclusiones, el Ajuntament relativizó ayer la utilidad de los nuevos sondeos, que se están ejecutando sin la participación de Adif, que es el ente público encargado de la obra del túnel.
Manuel Valdés, director de Infraestructuras del Ajuntament, considera que las nuevas perforaciones -Adif ya hizo cuatro- “aportarán muy poca cosa” porque “la información que se tiene ya es suficiente”.
Se harán cinco sondeos en 11 días. Tres sobre aceras y dos en calzada. Estos últimos obligarán a cortar parcialmente la calle Mallorca. Los sondeos llegarán a los 45 metros de profundidad (el túnel estará a 35).
El objetivo, según Valdés, es “determinar posibles interferencias entre la capa del terciario y la del cuaternario” y “afinarla zona de intersección”. Pero, sobretodo, “aportar tranquilidad a todos”.
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