Archive for desembre, 2004

En defensa de la ciutadania

desembre 30, 2004

Pilar Malla (Pont d’Armentera,1931), exdirectora de Càritas i exdiputada del grup PSC-Ciutadans pel Canvi, amb una llarga experiència de compromís social amb els col·lectius més desfavorits és, des del 24 de novembre, la primera síndica de greuges de la nostra ciutat. Felicitem qui estem convençuts que pot ser una bona defensora dels ciutadans, sempre i quan tingui els mitjans humans i econòmics necessaris per dur a terme la seva tasca. I no podem deixar de manifestar el nostre malestar per la forma com s’ha produït aquest nomenament, motiu pel qual la Favb s’ha mantingut al marge del procés.  

Perquè d’això es tracta, de mitjans i de formes. Donada que a una persona com Pilar Malla se li suposa, no s’entendria que ara la seva tasca en defensa dels drets dels veïns i veïnes quedés limitada per la falta de voluntat política. Igual que no hem entès encara per què l’Ajuntament va aturar el procés de consulta popular iniciat per la Regidoria de Drets Civils el novembre de 2001 per escollir precisament un síndic de greuges que ara ha estat designat per unanimitat política i prèvia proposta d’algunes associacions, però directament a dit per l’alcalde. Aquestes formes han frustrat un procés de debat ciutadà en el qual la Favb demanava una consulta popular activa que definís una terna de candidats vinculants per a l’alcalde.  

Crèiem i seguim creient que un procediment democràtic d’aquestes característiques pot garantir millor la independència del síndic i la seva proximitat a les entitats i el teixit associatiu. Perquè la ciutadania, educada en llibertat i democràcia, es defensa sola… sempre que disposi de mitjans. Un d’ells és la però més importants són la potenciació d’un teixit associatiu independent, crític i responsable i, la participació democràtica, instrument que no és precisament el fort d’un ajuntament presidencialista i tecnòcrata com el de Joan Clos. Participació vol dir diàleg, informació no manipulada i consultes populars. Per escollir la sindicatura de greuges però també els consellers de districte, l’elecció directa dels quals és més urgent que mai ara que sabem que menys d’un 10% dels veïns saben qui és el regidor o regidora del seu districte. ¿Es farà realitat aviat aquesta promesa electoral o l’haurem de recórrer a la sindicatura de greuges?

El nuevo mapa de la droga

desembre 30, 2004

La diáspora del consumo y la venta de drogas en Barcelona tras el cierre de Can Tunis el 28 de agosto pasado ya se ha producido, tal y como anunciaba la encuesta realizada a los toxicómanos de ese barrio, que afirmaban que comprarían y consumirían en otras áreas de la ciudad. La presión policial en las zona más susceptibles de servir de sustitutas (La Mina, Sant Cosme en el Prat, la Zona Franca i Trinitat Vella) sólo ha dado como resultado el traslado de vendedores y consumidores a otros barrios com el Raval, Porta o Prosperitat. 

JORDI GOLYa a principios de septiembre comenzaron los problemas entre vecinos y drogodependientes en la calle Arc del Teatre, en el Los vecinos se del aumento de drogadictos en las calles, del ruido nocturno y de que se inyectan delante de niños, dejando escampadas las jeringuillas. Algunos vecinos incluso les han arrojado agua y huevos.  

Las autoridades se muestran desbordadas ante la expansión de un problema que antes concentraba a camellos y usuarios en una zona concreta, y anuncian que pondrán en práctica fórmulas imaginativas pero eficaces para abordar el problema social y sanitario. Los servicios de la zona (sobre todo el SAPPS de Drassanes) se encuentran desbordados y así lo reconoce Joan Colom, Director General de Drogodependencias y Sida de la Generalitat, que promete buscar un espacio para los toxicómanos que duermen en las calles y crear comunidades terapéuticas reguladas de acceso gratuito, que den cobertura social a los toxicómanos nacionales, inmigrantes o incluso sin papeles. También han multiplicado los contenedores de recogida dejeringas. 

Movilizaciones en Nou BarrisOtro de los barrios donde ha aumentado el consumo y venta de droga es el de Porta y, en general,toda la zona alrededor del cementerio de Sant Andreu, Can Dragó, la zona de Renfe Meridiana, la plaza Sóller y el IES Valldemossa. En ella, la droga ha aumentado el triple o el cuádruple este otoño,según los vecinos. Pepita Ferrer, presidenta de la Asociación de Vecinos de Porta, se queja de queeste aumento de la droga conlleva un aumento de la inseguridad: “Hay jeringuillas por todas partes,en parques e institutos; han aumentado atracos y hurtos; incluso una persona ha resultado herida de bala en un ajuste de cuentas entre narcotraficantes”.  

Por ello, y bajo el lema “Salvemos a nuestros niños y niñas de las drogas”, la asociación se ha movilizado para pedir soluciones a las autoridades. Ante la insistencia de los vecinos, se ha formado una comisión que el 19 de septiembre concentró a 500 personas ante la comisaría del barrio, donde fueron recibidos por el comisario. Esa misma semana tuvieron audiencia con representantes políticos en el Parlament de Catalunya y el 28 de septiembre se manifestaron ante la sede del distrito, donde fueron recibidos por Josep Ignaci Cuervo, regidor de Nou Barris. Las reivindicaciones dieron su fruto y, según Cuervo, la presencia policial en torno al Heron City, al cementerio y a Can Dragó ha aumentado de tres patrullas a nueve. Además, se reforzará con la presencia de policías de paisano y se instalará una comisaría provisional de los Mossos d’Esquadra en Can Dragó. También se están limpiando los parques públicos y los solares de jeringuillas y agujas, y se va a ofrecer tratamiento a los drogadictos, aunque no se creará ningún centro de atención en el barrio. Sin embargo, aunque la situación de los vecinos de Porta ha mejorado, la presión policial ha vuelto a escampar el problema por otras zonas de Nou barris, como la plaza Garrigó o el parque de la Guineueta. 

Abordar el problema sanitarioPor ello, y para que las autoridades no se olviden del problema, la Asociación de Vecinos de Porta, junto con la de Prosperitat, ha emprendido acciones como la cacerolada del 18 de octubre o una cadena humana en Llucmajor el 25 del mismo mes.
Albert Recio, presidente de la AV de Prosperitat, cree que la solución pasa por resolver el problema de los traficantes instalados en Can Dragó, rehabilitar las viviendas de Renfe en el paseo Valldaura, vacías u ocupadas por toxicómanos, y tratar seriamente el problema sanitario que, según Recio, “no es tan caro, ya que está acotado a 400 personas”. Para ello proponen que se consideren los planes de administración de heroína (como enHolanda o Granada) y la construcción de centros adecuados. Esta demanda tiene el respaldo de la Favb, que lleva ya tiempo pidiendo planes de asistencia integral para los toxicómanos.  

La situación del Raval y Nou Barris ha disparado las alarmas en otros barrios susceptibles de recibir el impacto de la diáspora de Can Tunis, como el Gòtic, la Ribera o el Born, que ya han experimentado un ligero aumento en la venta y el consumo de drogas. 

Menos jeringuillasLa farmacia Lucena, única del barrio de Porta que participaba en el programa de intercambio de jeringuillas, ha concluido esta práctica, en parte por las protestas vecinales y en parte por el exceso de demanda. La farmacéutica, Ester Lucena, aseguraba que, pese al aumento de agosto, la cosa se había estabilizado en unas Sin embargo, se venía quejando de la dejadez de las administraciones y de las protestas de algunos vecinos, que culpaban al programa de la concentración de drogadictos en los alrededores. El reparto de jeringuillas lo realiza ahora un vehículo sanitario atendido por dos personas.  

Programas que ofrezcan resultadosAnte la expansión del consumo de droga en Barcelona, la administración va a abrir tres nuevos centros de tratamiento, que se añaden a los 13 centros y tres autobuses con que cuenta la ciudad, que han atendido a más de 25.000 personas en los últimos  

La Plataforma Pro-Drets de les Persones amb Problemes de Drogues está satisfecha con la medida, pero la considera Critica los programas actuales Pues representante de la “solo sirven para evitar la delinproducen tendencia a la ya que se necesitan pastillas para dormir y, cuando la metadona no es suficiente, se ha de recurrir a la cocaína, que permite más chutes, con más riesgo de sobredosis”. Se quejan también de la escasez de salas de inyección higiénica y controlada, de la falta de relación horizontal entre drogodependientes y personal sanitario y de la dificultad de ingresar en los programas de desintoxicación por la cantidad de requisitos que exigen, así como de que los distintos centros exijan requisitos diferentes y contradictorios. Tampoco se fían de las clínicas privadas, muy caras, ni de las evangélicas, que en muchos casos no cuentan con recursos adecuados. Por último, entienden que es necesario un programa integral de reinserción para los drogodependientes, que englobe ayudas económicas, inserción laboral y vivienda digna.  

Los casos de urgencia han aumentado de 600 a 2.000 en menos de ocho años. Los profesionales sanitarios lo achacan al aumento de consumo entre adolescentes, derivado del intento de saltarse etapas de la adolescencia en una sociedad que trata de eliminar el tiempo que necesita para comprender y asumir sus contradicciones. Los profesionales se muestran especialmente preocupados por el espectacular aumento de la cocaína, con mayor riesgo de complicación psiquiátrica. 

Mort Can Tunis, queden els ionquis

desembre 30, 2004

Eduard Spagnolo, exgerent de l’àrea de Benestar Social de l’Ajuntament de Barcelona, va dir que “quan desaparegués Can Tunis desapareixerien els ionquis”. Ho recorden la infermera Eugenia Juárez i l’infermer i antropòleg Enrique Ilundain, especialistes en drogodependències i impulsors, entre d’altres, del manifest que el passat mes de juny ja va alertar del problema sociosanitari que suposava el desmantellament “d’un dels hipermercats de drogues més importants de tot Europa”. 

MARC ANDREUInaugurat el 1979 com a barri social modèlic, a Can Tunis es duia a terme el 65% del programa d’intercanvis de xeringues de tot Catalunya i cada dia fucionava un autobús d’assistència sociosanitària i una sala mòbil de venopunció per injectar-se droga en condicions higièniques. El barri, profundament degradat i un obstacle a l’ampliació industrial de la Zona Franca, es va acabar d’enderrocar l’estiu passat fruit d’una jugada estètica, urbanística i política. Però els ionquis, tot i “la seva tendència a fer-se invisibles”, no han desaparegut. S’han dispersat i reagrupat al voltant d’altres punts de venda de droga com el Raval, Nou Barris, les Cases Barates de la Zona Franca, la Mina (a Sant Adrià) i Sant Cosme (al Prat de Llobregat).  

Aquesta dispersió “desordenada i descontrolada” és culpa, segons Juárez i Ilundain, de la “descoordinació entre l’Ajuntament de Barcelona, la Generalitat i els serveis de l’Àrea Metropolitana”. Durant els tres anys que va durar el desmantellament de Can Tunis es va prioritzar l’eliminació del tràfic de drogues per damunt de l’assistència als drogodependents i no es van preveure nous escenaris ni recursos per als drogoaddictes que diàriament visitaven Can Tunis, que van arribar a ser 250 i que el juliol passat encara eren 70. L’actitud de les administracions d’esperar a actuar fins que no aparegui un altre Can Tunis ha provocat un greu retrocés en matèria d’atenció sociosanitària als drogodependents. “Hem tornat als anys 80, amb gent punxant-se pels carrers dels barris i reutilitzant xeringues del terra perquè són molt poques les farmàcies de Barcelona que accepten participar de veritat en programes d’intercanvi”, expliquen Juárez i Ilundain.  

La situació es greu, perquè la supressió dels programes de prevenció de Can Tunis podria fer tornar Catalunya a l’estadística de no fa tants anys, quan hi havia una mort per sobredosi cada tres dies. El problema es tapa, però encara que els heroinòmans siguin cada cop menys, el cert és que a Barcelona està pujant el consum intravenós d’estimulants com la cocaïna en una proporció molt més concentrada que a Madrid. Ilundain i Juárez posen un exemple: “L’1 de juny del 2002 hi va haver tres morts per sobredosi a Barcelona. Una va ser a la Mina, que va ser silenciada; l’altra va ser a Can Tunis, un xicot normal de 28 anys, secretari d’una entitat cultural, que tampoc va ser notícia; la tercera, recollida per tots els mitjans de comunicació, va ser una sobredosi d’èxtasi en un local del Paral·lel”. La realitat, contra el que pensa la majoria de la gent, és que “en xifres epidemiològiques l’impacte de l’èxtasi és una anècdota al costat del consum d’heroïna i cocaïna”.  

Al marge dels cars tractaments de clíniques privades, la sanitat pública no ha posat o ampliat els recursos necessaris: la llista d’espera per entrar en comunitats terapèutiques de drogodependents arriba als sis mesos, i és també molt llarga per accedir a tractaments amb metadona més enllà de les monodosis “que només resolen transitòriament el problema del mono perquè els ionquis no facin soroll pel carrer i no espantin els turistes”. Tampoc hi ha prou sales de venopunció, programes d’intercanvi de xeringues, ni professionals dedicats a la prevenció d’hepatitis i el sida.  

Les reivindicacions veïnals d’aquesta tardor contra l’augment de drogoaddictes en diversos barris han fet saltar totes les alarmes. Perquè no es repeteixin polèmiques com la que fa uns anys va impossibilitar instal·lar una narcosala fixa a la Zona Franca (al final es va haver de muntar una menys operativa camioneta mòbil), Juárez i Ilundain recomanen dotar els equips sociosanitaris de prou recursos econòmics i humans i molta pedagogia, diàleg i participació de les administracions amb els professionals i veïns afectats. “No és cert que l’actitud dels veïns sigui sempre ignorant o intransigent, però cal que els programes d’atenció als drogodependents, que també són veïns, siguin vistos no com un greuge, sinó com un benefici per als barris”.  

La zona més franca de la Zona FrancaCan Tunis era conegut com “la zona més franca de la Zona Franca”. Eugenia Juárez i Enrique Ilundain, que hi van treballar, recorden que aquell supermercat on, en relació qualitat-preu, es venia la millor droga de tota Europa, anava bé a tothom. Estava amagat de la vista de la majoria de barcelonins i hi regia un equilibri estrany entre la llibertat de moviments de camells, drogoaddictes i personal sociosanitari i una policia que tenia a tothom controlat en una àrea perfectament acotada. Malgrat que “a la Mina funciona una bombolla similar per iniciativa veïnal” i que l’actitud de l’Ajuntament de Sant Adrià sembla més positiva i dialogant que la de l’Ajuntament de Barcelona, Juárez i Ilundain admeten que serà difícil que es repeteixi enlloc el microclima de Can Tunis. Allí ells mateixos ensenyaven primers auxilis a punteros o petits camells que van arribar a ressuscitar més afectats de sobredosis que el mateix personal sanitari.  

La mateixa Policia Nacional recorria en situacions extremes a l’ajuda d’aquests petits traficants. “No és que la Policia Nacional sigui molt tolerant, però els agents destinats a Can Tunis estaven estovats per l’experiència”, puntualitzen els infermers. I els contraposen als Mossos d’Esquadra, “el desplegament dels quals a Barcelona pot agreujar encara més el problema de la dispersió dels drogoaddictes pels barris”. Per què? Perquè “els falta rodatge i per imposar respecte com a nova policia se centren en perseguir el petit narcotràfic sense tenir en compte si els primers afectats d’aquesta actuació són els mateixos drogodependents”. A la Mina, els Mossos “han arribat a requisar xeringues netes als drogoaddictes”, una mesura que va en contra de tots els programes de prevenció i intercanvi.

El nou conveni evidencia polèmiques en el sector de l’atenció domiciliària

desembre 30, 2004

 L’any 2005 acaba el termini de vigència del conveni de regulació dels treballadors familiars. Les noves negociacions posen en evidència els conflictes interns d’un sector castigat per la precarietat laboral. 

MARIA ORTEGAEl sector d’atenció domiciliària està negociant el nou conveni, que ha de regir la seva activitat professional a partir de l’any vinent. Aquest fet genera noves polèmiques, ja que alguns treballadors ja havien denunciat incompliments de l’anterior document. A més, manifesten que es troben en unasituació de precarietat laboral.  

Actualment l’Ajuntament de Barcelona elegeix, per mitjà de concurs, les empreses que s’ocuparan de l’atenció a la llar a les quatre zones en les que divideix la ciutat. El darrer concurs el van guanyar l’Ong Associació pel Benestar i Desenvolupament (ABD) i la Cooperativa de Treballadors Familiars (CTF), i cadascuna té el control sobre dues de les zones de Barcelona. El procediment a seguir ara, quan una persona té una necessitat d’atenció a la llar, s’inicia acudint al centre de Serveis Socials del seu barri, on s’analitzarà el cas per veure si pot ser objecte d’un ajut públic. Si és així, es comunicarà a l’empresa corresponent i un treballador social determinarà els ajuts que cal donar a aquesta persona. A partir d’aquí s’inicia la tasca del treballador familiar. 

Conflictes laboralsLa feina dels treballadors familiars consisteix a oferir companyia i ajuda en la cura de la llar i del propi cos a aquelles persones que ho necessiten. Els treballadors del sector reivindiquen, però, que la seva tasca no es limita a donar assistència higiènica, sinó que realitzen un servei educatiu, tot marcant pautes a la persona assistida. És per això que els treballadors familiars volen que se’ls reconegui la preparació prèvia que cal per fer aquesta feina. Concretament per poder aspirar a exercir com a professional en una de les empreses contractades per l’Ajuntament, cal un títol de 750 hores que no està oficialitzat. Aquest és un dels pilars més importants de les reivindicacions dels treballadors, que creuen que l’oficialització del títol els suposaria reconeixement i millores en la situació laboral.  

Els professionals del sector són majoritàriament dones i no volen que els seus coneixements es desvalorin sota l’argument que es tracta d’una feina vocacional. Creuen que atendre persones en situacions inestables implica una gran duresa psicològica i que això no els està reconegut ni a nivell moral ni econòmic.  

Des de les empreses que gestionen el servei s’apunta que els sous per hora treballada deriven dels pressupostos municipals i s’especifiquen en el conveni col·lectiu. No obstant això, alguns treballadors creuen que la part que se’ls destina a ells és excessivament baixa. Però els diners que l’empresa ingressa per part de l’Ajuntament no van exclusivament destinats al sou del treballador familiar, sinó que aquest només és un punt de l’engranatge necessari per oferir el servei. A més, tant els salaris com les condicions laborals estan especificats en el Conveni col·lectiu d’empreses i treballadors d’atenció domiciliària i Treball Familiar de Catalunya, que va ser producte de la negociació entre la patronal i els sindicats. 

Un abans i un després de 1998Tot i que l’Ajuntament de Barcelona sempre ha contractat el servei d’atenció domiciliària a empreses externes, abans de 1998 els treballadors familiars exercien la seva feina directament des de l’Ajuntament. Però els canvis en la demanda, que és cada cop més exigent i més nombrosa, han portat a un nou model de gestió del servei, que ara s’ofereix de forma externa. Per tant, s’ha arribat a una interacció menys directa entre l’Ajuntament i els treballadors i també amb els usuaris atesos. 

 

Chus Moya era treballador familiar abans del canvi de model, i creu que ara és prioritari arribar al major nombre de persones amb els mínims costos, és a dir que s’ha deteriorat el servei tant pel que fa a l’usuari com pel que fa al treballador, que ha de seguir el ritme de les empreses en el seu afany per obtenir el màxim benefici. Considera que els serveis socials han de ser reconeguts com un dretuniversal, de la mateixa manera que ho és l’atenció sanitària. Per tant, creu que la decisió de treure’ls de l’Ajuntament és demanar a la societat civil que absorbeixi un deure que hauria d’estar garantit per les autoritats. Destaca, també, que aquesta decisió la va prendre un govern d’esquerres, amb un departament de Benestar Social dirigit per ICV, a qui considera que cal demanar responsabilitats per haver realitzat polítiques de dretes en nom de l’esquerra. Ricard Gomà, actual regidor de Benestar Social de l’Ajuntament de Barcelona i membre d’Iniciativa per Catalunya Verds, explica que anys enrere la demanda d’atenció domiciliària era molt residual i que a partir de 1998 es va detectar un fort creixement tant de la demanda com de l’oferta. De manera que la gestió directa del servei per part de l’Ajuntament no permetia cobrir totes les sol·licituds, i es va prendre la decisió de gestionar-ho de forma externa. Defensa, però, que aquest pas no hauria d’implicar precarietat en el servei, ja que l’Ajuntament hauria de mantenir control i responsabilitat sobre el treball fet per les empreses. De fet, declara que aquest és un dels punts de l’ideari d’ICV, que ha estat l’única força política en defensar el reconeixement dels serveis socials com a dret universal al Parlament de Catalunya. Gomà assegura que des de que el seu partit encapçala l’àrea de Benestar Social a Barcelona, ha crescut sensiblement el pressupost destinat a aquest sector i afirma que el sou aportat a les empreses per part de l’Ajuntament és prou alt com perquè els treballadors familiars rebin un salari digne.  

CTF és una de les empreses que gestiona el servei per l’Ajuntament de Barcelona i exercia aquesta feina ja abans de 1998. Des del seu punt de vista, els canvis en la manera d’organitzar l’atenció domiciliària segueixen una línia lògica, ja que el major grau d’exigència dels clients porta a intentar oferir més eficiència en el servei. D’aquesta manera, destaquen que des de CTF s’ofereix un treball de qualitat, que és permanentment supervisat i coordinat. 

Una demanda creixentL’increment de l’esperança de vida, que a Catalunya és de més de 82 anys per les dones i de 76 pels homes, ha portat a què actualment a Barcelona la gent gran representi més d’un 20% del total de la població. Cal destacar, també, que la majoria de persones més grans de 65 anys no estan conformes en abandonar les seves cases, i això suposa que a Barcelona hi hagi milers de llars unipersonals amb majors de 65 anys.  

Així, els treballadors familiars han vist com en els darrers anys la seva feina s’ha centrat bàsicament en l’atenció a la tercera edat. És per aquest motiu que hi ha un ampli ventall de possibilitats per satisfer aquesta necessitat. En primer lloc, cal exposar-se als barems de Serveis Socials per veure si es pot ser beneficiari d’un ajut públic. Si no es reuneixen les condicions per ser atès de forma pública, es pot acudir a una de les nombroses empreses privades que ofereixen aquest servei. A més, també hi ha organitzacions de voluntaris que han vist la necessitat d’atendre a la gent gran que viu sola, sobretot per oferir-los companyia. N’és un exemple l’associació Amics de la Gent Gran, on s’agrupen persones que de forma desinteressada s’ofereixen a acompanyar els usuaris.

Barcelona ha de buscar una sortida digna als campaments

desembre 30, 2004

Des de 1992 el fenomen dels campaments itinerants ha esdevingut un tema quotidià per als veïns del Poblenou. En els més de deu anys que famílies nòmades passen l’hivern a Barcelona no ha existit una resposta política que no fos la dels continus desallotjaments i la pressió policial. Diverses entitats del barri han elaborat una proposta per dignificar la vida de les famílies i propiciar la integració, en un principi acollida favorablement des de l’Ajuntament però que finalment ha estat descartada.

 

JORDI GOLEls campaments els conformen famílies d’origen galaicoportuguès que s’asenten a Barcelona per passar l’hivern i que cada estiu tornen a Galícia o a França per buscar una feina com a recollectors. A aquestes famílies se n’hi han afegit d’altres de països de l’Est, en concret Romania, que viuen també en solars i naus industrials en desús del barri del Poblenou i Sant Martí.  

Es tracta de més de 250 famílies que actualment tenen casa seva als carrers Cristóbal de Moura, Santander, Perelló i Taulat. Però aquest és només el seu darrer assentament ja que des de fa més de deu anys pateixen desallotjaments constants. 

Trasllladar el problemaEl 24 de juny passat van ser instats per ordre del Jutjat d’Instrucció número 4 de Barcelona a desallotjar el solar que ocupaven, en el número 71 del carrer Santander. L’anterior va ser el febrer de 2004, quan van ser expulsats d’un solar del carrer Agricultura: l’antiga fàbrica de pigments Nubiola. Aquests desallotjaments han obligat a portuguesos i romanesos a compartir espai, el que ha generat alguns conflictes.  

Hi ha també moltes veus que es queixen per la forma com es reben els itinerants en els solars nous. És habitual veure-hi excavadores aixecant murs de terra de metro i mig al voltant dels campaments i guàrdies de seguretat en els accessos per evitar que hi entrin vehicles. Però d’aquesta forma també s’impedeix que en surtin els que hi ha dins i que constitueixen la principal font d’ingressos d’aquestes famílies, dedicades sobretot a la recollida de cartró i paper. Ells mateixos es queixen de la pressió de la guàrdia urbana perquè es traslladin a altres llocs de Badalona, Sant Martí o Santa Coloma, fora de la seva jurisdicció. 

Una proposta des del barriEls desallotjaments acostumen a comptar amb l’aprovació d’alguns veïns, que reben amb alegria lanotícia del trasllat dels campaments. Rina Decamp, membre de l’organització Quart Món, que porta dotze anys assistint els pobladors dels campaments, es queixa perquè “moltes vegades són els mateixos veïns els qui els denuncien induïts per l’administració, que pretén allunyar el problema per “netejar” la imatge del barri”.  

Malgrat tot, per a la majoria dels veïns de Poblenou, la situació és un problema d’exclusió social que ve arrossegant-se des de fa massa temps sense que ningú hi intervingui. Per això, l’Associació de veïns de Poblenou, juntament amb Quart Món, el grup de Drets Humans de la parròquia del Sagrat Cor i altres entitats de barri, han elaborat un pla adreçat al col·lectiu de famílies galaicoportugueses (en principi se’n beneficiarien unes 15) que persegueix la inserció en el mercat laboral dels adults, la integració sociocultural en el barri i l’accés a un habitatge digne, per rebaixar la possible conflictivitat que aquesta situació pot arribar a generar mantinguda així. Aquest pla, que integra la participació de les administracions i institucions però també de les associacions i veïns, té quatre pilars bàsics: dotar els adults de coneixements, habilitats i aptituds necessàries per aconseguir un lloc de treball; potenciar els canals veïnals que ajudin a trencar l’aïllament i propiciïn la integració, la formació específica de nens, joves i sobretot dones, i l’accés a un habitatge digne. 

No hi haurà fons específicsAquest pla es va presentar al novembre de 2003 a Ricard Gomà, regidor de Benestar Social i Serveis Personals de l’Ajuntament de Barcelona, el qual en principi li va donar una acollida favorable. Malgrat tot, la regidoria va descartar, al març d’enguany, l’aplicació del pla adduint que estava portant a terme plans generals per a l’erradicació de la pobresa a Barcelona i que no podia destinar recursos específics per a col·lectius concrets.  

Malgrat això, les entitats del barri es queixen que l’Ajuntament ha oblidat els campaments, tot i que els desallotjaments continuen. Mentrestant, les associacions, com Quart Món, continuen fent servei: “Hem creat una biblioteca de carrer que apropa la lectura als campaments, sobretot a través de contes” –afirma César- “però també fem un acompanyament de les famílies i dels adults, i els ajudem a redactar currículum, els acompanyem a les entrevistes de feina i els assessorem, etc”.  

Una altra de les iniciatives de l’associació és la redacció d’un cens de famílies en el qual s’especifiquen els contactes que tenen amb l’administració, per veure si compleixen la seva feina de proporcionar-los formació i ofertes de feina.  

Els itinerants neguen l’existència d’aquesta oferta de formació i feina i confessen que n’estan una mica tips dels desallotjaments continuats. Com comentava en el darrer desallotjament Antonio Augusto, amb una ironia no exempta d’amargura: “com això continuï així, ja sé on anirem, i és molt a la vora: al Fòrum”. 

Retrat d’un nòmada urbàLes famílies galaicoportugueses assentades als campaments itinerants del barri de Poblenou provenen, en la seva major part, de la regió de Tras-os-montes, situada entre Portugal i Galícia. La seva forma de vida nòmada els porta a assentar-se a Barcelona durant l’hivern i traslladar-se a Galícia o a França a l’estiu per treballar com a recollectors, encara que aquesta transhumància estival es produeix cada vegada menys. No obstant, la seva vida errant redueix la seva casa a caravanes i camions -que malgrat tot tenen tot tipus de comoditats- aparcades en solars i als carrers de la ciutat, o fins i tot ubicades dins de naus industrials.  

La seva escassa formació i experiència laboral, el seu caràcter itinerant i la seva aparença gitana, tot i que ells no s’identifiquen com a membres d’aquesta ètnia, els dificulta l’accés a un lloc de treball. Per això, sobreviuen de la venda de paper i cartró que recullen en furgonetes, ingressos que complementen, perquè estan empadronats a Barcelona, amb una petita quantitat que reben del programa de Renda Mínima d’Inserció. Sense infraestructures adequades on poder instal·lar-se –com existeixen en altres parts d’Europa, en les quals hi ha campaments especials per a transeünts, com aigua corrent, llum i lavabos- han de compondre-se-les per estar abastits de serveis bàsics com aigua, que acostumen a recollir en bidons de fonts públiques, llum, que obtenen connectant-se a l’enllumenat públic, i clavegueram, que aconsegueixen connectant mànegues a les clavegueres properes.  

Tot i això, no és una vida còmoda, ja que a més d’estar exposats a les inclemències del temps, hi ha el problema de les inundacions, si el solar és de ciment, o que s’enfanguin els voltants, si el solar és de sorra.  

Les administracions no els ofereixen gaire ajuda, tot just l’escolarització dels nens, una escola d’adults i, segons els mateixos habitants dels campaments, escasses ofertes de formació i pràcticament cap oferta de feina. La situació s’agreuja en ocasions per les minusvalues que pateixen alguns dels membres d’aquestes famílies, que els obliga a rebre atenció regular (l’únic en què se senten emparats) i els impedeix traslladar-se a l’estiu als seus llocs tradicionals feina.

Una trobada que es consolida

desembre 30, 2004

Eva Fernández

Presidenta de la Favb 

Al maig de 2000 es va dur a terme el primer Fòrum Veïnal Barcelonès. La Veu del Carrer, en fer-se ressò, deia: “El Fòrum neix com a fruit de situacions concretes i vol unir esforços i donar un marc global als seus objectius, a les seves lluites i reivindicacions. Serà bo per a la ciutat. Una ciutat més equilibrada i sostenible, que renunciï a la participació virtual i doni al veïnat el protagonisme que li correspon”.  

Paral·lelament al Fòrum es va elaborar un memoràndum, un mapa on es visualitzen les reivindicacions candents a Barcelona per tal que no s’oblidin les lluites que està duent a terme el moviment ciutadà en el seu conjunt.   L’11 de desembre de 2002 es va celebrar el segon Fòrum Veïnal, que es va articular entorn de tres eixos: la demanda d’una participació real, la denúncia de l’especulació i la reivindicació de la planificació d’equipaments. Profunditzar en el debat

En preparar el tercer Fòrum, vàrem pensar que era el moment de començar a aprofundir en aquests eixos per tal d’establir criteris comuns de treball, i vàrem decidir centrar el treball en els equipaments. Les causes d’aquesta elecció són principalment dues: l’elaboració d’un Pla d’Equipaments de Barcelona, compromís que va quedar recollit al PAM 2004-2007, i la necessitat de reprendre el debat sobre els equipaments després que el concepte mateix d’equipament quedés  desvirtuat per dues actuacions municipals: el Pla d’Hotels del 1989 i els 10HJ (pisos de protecció per a joves), l’any 2000.   Ja el manifest del II Fòrum plantejava: “Amb l’objectiu d’afrontar d’una forma decidida la falta d’equipaments, proposem l’elaboració d’un mapa de la ciutat, per districtes, amb els equipaments existents, els previstos i les zones definides com reserva per a futurs equipaments… ”Aquesta ha estat i és una preocupació important per al moviment veïnal, en la mida en què s’ha anat produint una venda massiva de sòl públic sense tenir en compte les necessitats de sòl per a equipaments. Al mateix temps, a la ciutat estan previstes obres de gran envergadura (per exemple, el Pla de Diagonal-Ponent) que preveuen actuacions de generació massiva d’habitatge, però negligint la planificació paral·lela dels equipaments necessaris.  Memoràndum d’equipaments

Des del mes de maig vam començar a treballar en la preparació del tercer Fòrum: es tractava d’un mandat de la 32ena Assemblea de la Favb. Vàrem enviar a les AVV un qüestionari pensat per conèixer quines eren les reivindicacions pendents en matèria d’equipaments i des de quan eren pendents. Els resultats d’aquesta enquesta ens permetran actualitzar el memoràndum.   La necessitat d’aprofundir en diverses línies de debat entorn dels equipaments ens va dur a celebrar una jornada  preparatòria del tercer Fòrum Veïnal Barcelonès. Una jornada de treball que va comptar amb la participació de quasi 100 persones, de 22 entitats ciutadanes i de 28 associacions de veïns i veïnes.  

El debat es va articular entorn de tres eixos: els equipaments i l’equilibri territorial, equipaments i ciutadania i la gestió dels equipaments. Prèviament al treball en tallers, Enric Tello, Albert Recio, Dolors Pulido i Isabel Palacin van anar desgranant les principals idees i els punts de tensió en referència a aquests tres eixos. Així, en l’exposició van sortir els problemes de sostenibilitat i de gestió de residus; el tema d’aquells equipaments que, malgrat que totes i tots creiem necessaris, ningú vol tenir al costat de casa, generant situacions clarament insolidàries entre barris i de la ciutat cap a la perifèria; els problemes relatius a les desigualtats de gènere i socials en l’accés als equipaments i a la planificació i definició dels mateixos; els criteris que poden donar a la gestió dels equipaments el caràcter de gestió pública … i un llarg etcètera de temes clau.  De la riquesa d’aquest treball, del seu caràcter polièdric i de la fermesa de les conclusions extretes donarà fe aquest dossier de Carrer i el manifest que presentarem públicament el 16 de desembre de 2004 a l’Ateneu Barcelonès.

La ciutat sense granja

desembre 30, 2004

El projecte per fer realitat una granja lúdica urbana a la masia del Sot de la Fuixarda de Montjuïc segueix estancat després de dos anys de mareig burocràtic. 

IRIS MARTÍNVia lliure a la imaginació: se’ns podrien ocórrer mil coses per fer en una granja. Tenir cura de l’hort, participar en família en un taller de cuina diumenge al matí, netejar un femer tot discutint les propietats dels aliments, fer un passeig mentre es dóna menjar els conills, consultar dubtes sobre el reciclatge… I al costat de casa.  

El cert és que hi ha tota una filosofia darrera l’Associació per al Desenvolupament de la Granja Urbana (ADGU), que segueix batallant en l’empresa d’establir una granja lúdica a Barcelona. El projecte amplia de primeres el concepte de parc públic, perquè l’entrada a la granja seria gratuïta i oberta a tothom. La seva coordinadora, senyala que “una granja urbana té un caràcter didàctic” i es basa en valors com l’ecologia o la sostenibilitat que, com tots perce- manquen força en la nostra fauna urbana.  

Socialment, la presència d’una granja a la urbs és un intent d’aplacar la distància entre dos paraules que apliquem amb el rang d’antònims: el camp i la ciutat. Seria una bona manera per qüestionar-nos com a ànimes urbanes que reben despietadament imatges deformades de la ruralitat. Com les que la passada primavera, a França, van posar en guàrdia els amics activistes de José Bové, que van intentar envair el plató de la Ferme des Celebrités (el germà francòfon de La granja de los famosos) per denunciar les seves pràctiques rurals descabellades i poc realistes.  

No es tracta de fer aquí, un parc d’atraccions en forma de granja, sinó d’introduir la ciutadania en unes pràctiques, les de la granja, que els aportin consciència sobre la importància d’una alimentació sana, l’ecologia, la sostenibilitat o l’intercanvi generacional, per què no. Un espai on educar-nos per consumir aliments i veure i saber d’on vénen, que faci possible que cap nen més en aquesta ciutat digui que la llet prové de la nevera o que l’hamburguesa la fabrica un senyor que es diu M. A més a més, tal com remarca Huygen, la granja urbana seria un espai ciutadà de participació amb un cost molt baix, “ja que els propis mecanismes de la granja fan que s’autogestioni”.  

A més a més, l’ADGU va buscar els fons i les subvencions per finançar el projecte, de manera que aquest no generés cap despesa a les arques públiques municipals. 

Mareig administratiuL’ADGU, constituïda com a entitat no lucrativa i aferrant-se al dret de participació ciutadana, va presentar la idea fa dos anys a l’Institut de Cultura, que els va remetre a la masia del Sot de la Foixarda. L’emplaçament va ser un additiu més al projecte, ja que la seva especificitat permetia adreçar-lo especialment als ciutadans dels barris del voltant: Hostafrancs, el Poble Sec i la Zona Franca, o plantejar-se en un futur rehabilitar l’hípica de la Foixarda.  

Fins aquí, tot correcte. Fins que va entrar en joc en el teixit de la història la lògica burocràtica de marejar en excés la cullereta en l’aigua amb sucre. Perquè el proque ja comptava idealment amb la masia del Sot de la Foixarda, va passar de dependre de l’Institut de Cultura al Centre Gestor de Montjuïc, després a Barcelona Serveis Municipals i després al Jardí Botànic, altra vegada a Cultura. “Quan vam començar a traçar el projecte tot eren copets a l’esquena i paraules d’ànim, però ara ja ha passat molt de temps. L’entusiasme és difícil de prolongar”, senyala Huygen. I raó no els falta: és impossible per a qualsevol associació, on ciutadans i ciutadanes dediquen el seu temps de manera altruista, mantenir dos anys d’il·lusió a base d’esperances, sense percebre a la pràctica cap resultat. De fet, conclou: “només demanem a l’Ajuntament una gestió lògica de l’espai”. El passat mes de juny, en l’últim intent de fer pressió al sector polític, l’ADGU va presentar als ciutadans i als mitjans de comunicació el seu projecte en presència de la tercera tinent d’alcalde, Imma Mayol, que es va mostrar entusiasmada amb la idea. També hi havia representants de la Federació Europea de Granges Urbanes, que està aportant suport econòmic i logístic a la fins ara inexistent granja urbana de Barcelona.  

Posteriorment, pel que es desprèn de les notícies aparegudes a la premsa, la granja urbana a Barcelona era tot un fet. La web oficial de l’Ajuntament de Barcelona publicava categòricament la noticia “Montjuïc acollirà la primera granja urbana ecològica”. Seria una bona qüestió discutir la naturalesa dels enunciats periodístics i la seva suposada estreta relació amb la realitat. Però el cas és que estàvem en la maquinària de les eleccions europees.  

Després de l’estiu, l’Ajuntament va respondre a l’ADGU amb la convocatòria d’una reunió proposada, a hores d’ara, per a finals de novembre. Fins ara cap més novetat.  

Se sap que no és igual una granja urbana a Holanda, on a una ciutat mitjana de 250.000 habitants n’hi poden haver dues o tres, o a Londres, on n’hi ha setze en la seva àrea metropolitana, que a Barcelona, on aquesta idea es només, encara, un discurs polític per guanyar vots amb la moda bioecològica.  

El projecte que aquí es presenta, que no tira endavant, promou en essència participació, ampliació de l’espectre lúdic i promoció de valors en la ciutadania, que són, d’altra banda, expressions molt utilitzades en la política municipal. És un concepte nou per a Barcelona, una forma diferent de lleure.

Dia sense cotxes

desembre 30, 2004

La por al “rei de la ciutat” va fer desistir l’Ajuntament de celebrar el dia sense cotxes. Si volem que el ciutadà comprovi que la ciutat guanya en qualitat de vida amb un ús més racional del cotxe, s’ha de restringir el trànsit per un dia, prenent mides que, a més a més, repercuteixin de manera permanent a la ciutat. Molts ajuntaments ho celebren a Europa, però no el nostre, que planteja com a mesura alternativa la celebració de la Setmana per la Mobilitat Sostenible. Els actes que omplen el programa compleixen altres finalitats i són celebracions complementàries. Igualment, aquesta iniciativa ha passat amb més pena que glòria.

La Feria de Abril

desembre 30, 2004

Els altres andalusos es va presentar en societat fa uns dies com una plataforma oposada a la gestió de la Feria de Abril per part de la Fecac. Denuncien que s’està subvencionant un negoci d’una entitat privada i exigeixen que es facin públiques les milionàries aportacions de les administracions. La nova entitat demana a l’Ajuntament que organitzi la festa. Segons Lluís Cabrera, un dels portaveus, a la presentació, els polítics li havien recomanat que “no remenés” aquest tema.

Adéu a la pèrgola

desembre 30, 2004

Les obres del mercat de Santa Caterina porten un enorme retard. Ara, per acabar aviat les obres, l’Ajuntament ha decidit deixar el projecte a mitges. La Comissió de Qualitat Urbanística es va reunir sota la presidència de Josep Antoni Acebillo i va decidir substituir la pèrgola per una escultura. No es construirà una part del projecte d’Enric Miralles i que figurava com a part important de la seva essència. No hagués estat millor haver discutit el tema abans d’aprovar el projecte el 1997?

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.