Enviat per: barcelonaldia | Juny 30, 2003

Otra plaza Lesseps es posible

Tras un año de negociaciones, el Ayuntamiento ha suscrito un documento que recoge las reivindicaciones de los vecinos aunque sólo se trata de una declaración de intenciones. 

BARCELONA

LLUÍS BRAU

 La plaza Lesseps, bautizada popularmente como el “nyap”, con el paso de los años, si no asumida, los vecinos han acabado por resignarse a convivir con ella. En la anterior campaña municipal, el PSC prometió remodelarla y cumpliendo su compromiso, a principios del año pasado, inesperadamente, el Ayuntamiento presentó un nuevo proyecto. Se trataba de un proyecto elaborado por el despacho del arquitecto
Albert Viaplana en colaboración con el ingeniero Joaquim Pascual, que mejoraba sustancialmente el diseño de la plaza, si bien debido a los condicionantes impuestos conservaba el agresivo modelo actual basado en la supremacía del automóvil, obligando a los peatones a sinuosos recorridos y a salvar importantes desniveles. 

La reacción ciudadana, posiblemente debido a la memoria histórica de las luchas habidas en los años 70, fue de rotundo rechazo, habiendo surgido un importante movimiento en torno de la plataforma “Una altra Plaça Lesseps és Possible” formada por vecinos y asociaciones de los barrios que envuelven la plaza. Esta plataforma ha protagonizado diversas iniciativas de presión sobre la administración, sábanas en los balcones, manifestaciones, bicicletadas, verbenas, así como una encuesta popular conducida por la arquitecta Itzíar González.  

Ante la decidida postura vecinal el Ayuntamiento optó de inmediato sin más explicación, justificación o defensa (lo que no deja de ser sintomático de la falta de criterio) por retirar el proyecto e iniciar conversaciones. Las reuniones entre la plataforma vecinal y el Instituto Municipal de Urbanismo (IMU) por parte del Ayuntamiento han sido francamente lentas y poco operativas, hasta que la inminencia de las elecciones municipales precipitó un compromiso de intenciones. Tras más de un año de negociaciones, haber llegado únicamente a un documento de objetivos es poco, pero no deja de ser positivo que finalmente el Ayuntamiento haya suscrito formalmente las reivindicaciones de los vecinos. Ahora sólo falta concretarlas y que se ejecuten. El documento de intenciones consensuado puede resumirse en dos grandes objetivos:  

- Restringir de forma efectiva el tráfico de coches, dando el protagonismo al peatón, haciendo la plaza habitable y potenciando la permeabilidad entre los barrios al norte y sur, hoy día perfectamente segregados por la Ronda del Mig. Replantear las losas de cubrición de la Ronda bajo la plaza, para alcanzar unas pendientes más suaves y amables, cercanas a la inclinación natural del terreno. Eliminación de los muros barrera producidos por las rampas que trocean la continuidad de la plaza.  

- A la luz de estas directrices el Ayuntamiento ha encargado otra vez al equipo Viaplana-Pascual la elaboración del nuevo proyecto de plaza. Se parte de unas buenas bases, pero existen serias deficiencias de enfoque que exigen una rectificación del actual proceso de trabajo.  

El problema clave de la plaza y de sus dos entronques con la Ronda, tal como se recoge en el convenio firmado, son los 150.000 vehículos que diariamente la atraviesan, intensidad superior a la de muchas autopistas. Sobre este tema, en los casi 18 meses que se lleva negociando, posiblemente por carecer de un criterio claro, el Ayuntamiento no ha querido entrar. Por imposición municipal los trabajos se han acotado al estricto espacio interior de la plaza, al replanteo de las pendientes de losas de cubrición y sobre este punto es de justicia reconocer el buen trabajo desarrollado por el ingeniero Joaquim Pascual.  

El tema crucial del tráfico únicamente se mantiene vivo por la presión de la plataforma de Lesseps y sobre todo por las movilizaciones de los vecinos de los dos tramos de la Ronda, Gral. Mitre y Travessera. No obstante no deja de ser chusco que aun cuando el tránsito de la Ronda es único, se está discutiendo en un tira y afloja de carriles por separado cada tramo. La Travessera con el Distrito de Gràcia, General Mitre con el de Sarrià-Sant Gervasi, y por último plaza Lesseps con el IMU.  

Nos parece un método poco serio. Aun cuando los 8 carriles de la Ronda en medio de la ciudad son una vergonzosa herencia del urbanismo de la dictadura, indigna de la Barcelona del siglo XXI, tampoco puede obviarse que la Ronda y el nudo de Lesseps, (uno de los 8 más importantes de la ciudad) son hoy por hoy piezas esenciales de la red básica y no sería de recibo actuar frívolamente, estrangulándolas o eliminándolas sin más. La discusión no es posible enfocarla aislada y fragmentadamente, como se está haciendo. Exige una reflexión de toda la ciudad e incluso del Área Metropolitana, pues cada díaentran y salen de Barcelona 1.600.000 vehículos, que cargan sobre la red viaria de la ciudad.  

Ahora bien, de una vez por todas, en la plaza Lesseps el Ayuntamiento tiene que aclararse respecto a la política de movilidad que defiende. U opta como viene haciendo por impulsar políticas de ampliación de aceras, extensión de carril bus y carril bici o de co-promotor del PDI, en la línea de los compromisos de la Agenda 21, o por el contrario apoya, como también viene haciendo, el túnel de Horta o la creación de grandes aparcamientos, incentivadores del uso del automóvil, como en el campo del Barça (Portal del Coneixement), Ciudad Judicial, Centros comerciales (Maquinista, l’Illa, Diagonal-Mar, etc.) Líneas de actuación perfectamente contradictorias e incompatibles entre sí.  

Aparte de una postura decidida en el sentido de reducir el coche en la ciudad, dos estudios previos son imprescindibles para orientar y guiar la ordenación y diseño de una plaza Lesseps y de una Ronda del Mig civilizados, integrados en la ciudad y a escala humana:  

- La ejecución y funcionamiento del PDI para el año 2010 en la región metropolitana, con una inversión de1,2 billones, 300 km. nuevos de metros y trenes de cercanías, (41 km de la línea 9 de metro, siguiendo la traza de la Ronda), 235 nuevas estaciones intermodales ( park and ride), ha de suponer para dentro de siete años una drástica reducción de los viajeros en vehículo privado. Hay que cuantificar la reducción de la IMD, que acote hasta qué nivel va a ser posible pacificar la Ronda y la plaza y en consecuencia qué diseño va a ser posible aplicar. La programada estación intercambiadora intermodal (metro-metro, metro-bus, bici, taxi) constituirá la polaridad (origen-destino), más potente de la plaza, rótula y eje estructurador de la misma. Los 20.000 peatones que hoy cruzan diariamente la plaza, se incrementarán de forma importante.  

Es necesario conocer para poder formalizar correctamente el diseño y ordenación, la futura araña de flujos, (IMD), de peatones en la plaza y de ésta con los barrios de su entorno; con la proyectada trama de vias-paseo peatonales de Gràcia y con la estructura verde que la envuelve, (el futuro corredor verde de Hospital Militar, enlazando con el Putxet y Parque Güell).

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