Arxivat per a agost, 2001

EL CASC ANTIC DE BARCELONA: ACTUACIÓN URBANÍSTICA O “LIMPIEZA SOCIAL”?

agost 1, 2001
  • Licenciada Elisa Tabakman
    Universidad de Barcelona.

     


    El Casc Antic de Barcelona: actuación urbanística o “limpieza social”? (Resumen)

    En la presente comunicación propongo poner de manifiesto cómo el Ayuntamiento y las empresas asociadas a él para la Rehabilitación del Casc Antic ( en el caso que me ocupa, el distrito oriental del mismo) están ocupadas en cumplir un doble objetivo: rehabilitar “gentrificando” el barrio con el fin de destinarlo a nuevos usos , asociados a nuevos grupos sociales y económicos; objetivo éste que para poder cumplirse, requiere no sólo “limpiar” y recuperar urbanistíca e históricamente el barrio, sino también “limpiarlo socialmente”, reemplazar a sus habitantes, estigmatizados como inmigrantes, pobres o marginales, por una población “más adecuada” al nuevo modelo de ciudad que se pretende imponer oficialmente desatendiendo las necesidades y los deseos de sus legítimos vecinos. Estas actuaciones están desarticulando las redes sociales vigentes, tan imprescindibles especialmente en el caso de los vecinos inmigrantes.

    Palabras clave: rehabilitación/inmigración/redes/gentrificación

     


    La rehabilitación que se está llevando a cabo en la Barcelona Vella, esconde intereses no manifestados que están dañando de manera irreparable su patrimonio histórico y su tejido social.

    Las cuidades presentan dos imágenes constrastadas. Una que muestra la que sus habitantes hacen de la misma ,y por otra parte la ciudad que los planificadores “fabrican” y tratan de “vender”. Estas 2 imágenes de la ciudad son totalmente antitéticas, puesto que la “ciudad inventada” no contempla en absoluto las variables socio-culturales que conforman realmente los espacios urbanos en tanto espacios significados, resignificados, ocupados, transformados y vividos por sus protagonistas.Cuando abordamos el estudio de un barrio nos encontramos con la misma problemática.

    Los modelos planificados de ciudades o barrios desde las instancias oficiales raras veces coinciden con los modelos deseados, y más aún, con las necesidades de los vecinos. Y por múltiples razones entre las que se destacan los intereses económicos concretos de las esferas burocráticas y del poder central hasta la incapacidad de los tecnócratas para trazar líneas de acción partiendo del punto de vista de los propios interesados, incapacidad ésta derivada de la formación técnica que poseen en la que la perspectiva de los actores no cuenta. Por supuesto que aunque ésta sea bien conocida por ellos, en las decisiones primará el valor de cambio por sobre el valor de uso.

    Estas contradicciones hacen que en las múltiples “ciudades” o “barrios” que se esconden tras un mismo espacio, aparezcan imágenes , usos y representaciones absolutamente diferentes y generalmente en tensión. Pero no son sólo estas contradicciones las responsables de esto. Un espacio devenido territorio, es una arena en la que se encuentran múltiples concepciones del “mundo”, diferentes sistemas de clasificación, infinitas estrategias adaptativas, etc. todas éstas “trabajando” para legitimar su propio modelo, pero por diferentes medios, ya sea “borrando” huellas, o por el contrario, “reforzándolas”. Tal es el caso del Casc Antic de la ciudad de Barcelona. Barrio éste afectado por un proyecto de rehabilitación desde el Ayuntament, PERI, que está provocando transformaciones al mismo, irreversibles la mayoría, y perjudiciales todas de acuerdo al modelo de barrio que sus propios vecinos reclaman. La rehabilitación actual del barrio debe ser contemplada desde el contexto más amplio del Plà Estrategic 2000, dentro del modelo de ciudad que está resignificando, con una ideología e intereses específicos (1) .

    Los vecinos no permanecen pasivos ante estos delineamientos oficiales; tratan por todos los medios de ser oídos y participar en la rehabilitación de su barrio. Por parte de ellos no hay una oposición rotunda a la intervención, ya que son concientes de las deficiencias graves que el barrio presenta. En este contexto tratan de participar en forma de agrupaciones vecinales constituyéndose en una instancia intermediaria entre los intereses de los vecinos y los del Ayuntament. El problema que se plantea es que los intereses de ambas partes están absolutamente enfrentados y allí es donde se producen los vacíos que permiten que gane el más poderoso, es decir el Ajuntament y sus asociados.

    La reforma del Casc Antic no viene de ahora. Ya desde antaño se presentaba como una arena fértil para los conflictos, los que no han sido nunca solucionados de manera eficiente y satisfactoria para todos los actores comprometidos. La novedad de este período es que se vino a sumar a un nuevo proyecto de ciudad, de ciudad europea, abierta al mundo, a la cultura, a la modernización. Y claro, la centralidad geográfica de este distrito la vuelve carne apetecible a la que no se puede renunciar. Y aquí se abre una nueva dimensión del conflicto.

    El paradigma que oficialmente se está imponiendo responde a un modo de concebir el futuro como cambio radical, supeditado al saber y a las nuevas tecnologías; pero por otra parte encontramos el paradigma opuesto, el de quienes luchan por mantener las viejas formas y las viejas costumbres, quienes viviendo en el centro de una ciudad conservan en su vida cotidiana aspectos de la vida social característicos de los pueblos, porque si hay uno entre tantos valores a defender en este distrito, aquel es las ricas y complejas maneras en que la sociabilidad se despliega proporcionado un semillero inagotable en el que los vecinos en general y los inmigrantes en particular se proveen de asistencia en distintos órdenes. Lo auténtico, lo popular, lo tradicional versus el progreso y la innovación. Lucha eterna por imponer el propio paradigma, pero claro, en este caso en desiguales condiciones de poder: los que “pueden” frente a los que no tienen más que la palabra y la convicción.

    La reforma global del casco antiguo había sido planteada por Cerdà. Pero recién en 1907 la operación se pone en marcha. Entonces se abre la Vía Laietana que unirá el Eixample con el puerto, siguiendo el trazado propuesto inicialmente por Cerdà. El hecho de que este enlace se produzca a través del centro de la ciudad antigüa, le confiere a esta unos niveles de accesibilidad importantes. Probablemente la Plaça Sant Jaume siga manteniendo el papel simbólico y funcional merced a la Vía Laietana, que actuó como eje revitalizador del antiguo centro. Sin embargo también trajo aparejados problemas: malas gestiones y comercio especulativo.

    Para Pere López Sánchez (2) las áreas deterioradas del sector oriental del centro histórico deben su conflictualidad a dos factores. Por un lado, la apertura de la Vía Laietana que sentenció a la marginación al sector oriental del centro histórico y con ello propició el éxodo de las clases altas y la instalación hegemónica de las clases subalternas. Por otro lado, la proximidad al centro sugiere al capital la apropiación de las rentas diferenciales, la extención de la centralidad. Luego es una marginación expectante para el capital, dada la imperiosidad de la transformación de usos, de la deportación de los residentes. Al otro lado se proclama el rechazo a la movilidad forzada, la exigencia de la permanencia.

    Se constata una interdependencia entre los procesos de industrialización y urbanización. Ello comporta movimientos migratorios desde las áreas no desarrolladas hacia las zonas industrializadas.

    Entre los años 50 y 60 acuden a Barcelona grandes oleadas migratorias de trabajadores del resto de España, y el casco antiguo constituyó la puerta de entrada para dichos trabajadores que allí encuentran pensiones y pisos de alquiler re-alquilados. Esta facilidad de alquiler es debida a la congelación de los alquileres, la que provoca que sus propietarios no realicen ningún tipo de reforma, y hasta que acentúe la degradación. Todos estos aspectos sumados a la degradación ambiental, llevan aque estas zonas no reúnan unas condiciones mínimas de habitabilidad.

    En este mismo período, se constata una fase expansiva hacia la periferia de Barcelona, donde el capital inmobiliario creará suelo barato que le permitirá acentuar la acumulación basándose en la acumulación.

    En los 70 con la aparición del Estado-Crisis constatamos el fraccionamiento del mercado de trabajo, crecimiento del paro y retraimiento en la demanda de vivienda; se pasa de la construcción de viviendas a la rehabilitación, y es allí cuando el centro histórico aparece una vez más como carne para la especulación y se diseñan las bases para una ciudad-espectáculo(3) .

    Son numerosas las consecuencias de este proceso y que no voy a presentar aquí. Sí es importante señalar que se abandona la calle como lugar de encuentro y su conversión en lugar de paso e inseguro significa una disminución de la posibilidad de contactos, a la vez que dificulta la socialización de pautas de comportamiento no regidas por los designios del poder .

    Seguimos con López Sánchez, quien presenta a Barcelona como un ejemplo de intersección (adquieren valores centrales zonas exteriores al casco antiguo, y algunas de éstas quedan excéntricas). Coexisten por tanto, en el centro histórico las áreas especializadas en el consumo de masas y la localización de órganos de gestión, y por otro lado, zonas abandonadas como espacio residual degradado. Éstas áreas abandonadas se presentan como áreas de conflicto urbano.

    Y así el centro histórico aparece como terreno para la especulación. La expulsión de residentes conjugará las tácticas de la previa desintegración de la comunidad para limar sus resistencias. Y en este contexto también se comenzarán a escuchar las voces de los residentes reclamando su derecho a la permanecia. Lo que aparece claro es la recuperación de estas áreas para aprovechamiento del capital.

    Ubaldo Martínez Veiga (4) habla del proceso de “gentrification” que consiste en la utilización de espacios que no fueron concebidos como vivienda pero que con o sin readecuación se los utiliza para ese fin. Este proceso no sólo se daría en construcciones sino que también afectaría áreas. Miembros de las clases medias y altas toman casas modestas al expirar los contratos, y las convierten en residencias elegantes y caras. Una vez que este proceso se inicia, aumenta rápidamente hasta que todos o la mayoría de los ocupantes de clase trabajadora son desplazados y cambia el carácter del distrito. Ciutat Vella parece a simple vista ser un claro ejemplo de lo que acabo de exponer. Agravado el conflicto porque es el Ayuntamiento uno de los principales promotores de este proceso. Y por encontrarse precisamente en etapa de transición, los conflictos son intensos.

    Lo cierto es que el Distrito Oriental del Casc Antic es un ejemplo bastante gráfico y contundente para ver cómo el lenguaje y la política oficial excluye al popular, en aras del beneficio del capital financiero.
     

    La rehabilitación hoy en día

    Si bien esta zona no es de las que parecen poseer mayor valor para ser resignificada como nueva zona de grandes superficies o establecimiento de empresas y oficinas, sí es cierto que ella se encuentra en medio de una zona más amplia cuya afectación está ya decidida desde hace varios años. Posiblemente el proyecto no contemple arrasar directamente su principal arteria, el Carrer de Borià, ya que hasta la fecha no la han afectado, pero si gran parte de su entorno ha sido desmantelado ( como ejemplo más drástico mencionaré el derribo del mercado Santa Caterina). Zonas más o menos degradadas han sido incluídas en el discurso oficial como igualmente “peligrosas” y “marginalizadas”. Así, sútilmente (y en ocasiones de manera no tan sutil) se está persuadiendo a sus vecinos a que las abandonen, encontrando ciertamente bastante oposición por parte de ellos. El president de “Veïns en Defensa de la Barcelona Vella dice (5): “És sabut per a tothom que les zones més degradades de la Barcelona vella coincideixen perfectament amb les zones amenaçades pels successius planejaments destructius. I és reconegut, fins i tot pels mateixos redactors de PERI vigent, que les afectacions urbanístiques per enderroc són la causa directa de la degradació dels barris (…)” . Idea esta mencionada muy a menudo también por los vecinos, especialmente los que llevan décadas viviendo en el distrito.

    Resituar por parte del gobierno local a la ciudad de Barcelona en el nuevo escenario mundial, o europeo, significó conferirle a la misma una dimensión transnacional. Y en esta operación las intervenciones en el casco antiguo han sido definitorias, por diversos motivos: centralidad, cercanía al puerto, patrimonio histórico, etc.

    Estas intervenciones han sido en términos especulativos-finacieros, por lo que es obvio que no han tenido en cuenta la variable social y humana.mejor dicho, sí que la han tenido, pero justamente para eliminarla del distrito. El lema vigente por parte del ayuntamiento, puesto en marcha a través de una campaña, propone a Barcelona como candidata para ejercer funciones centrales en la Europa de las Regiones, y para servir de espacio de confluencia entre el Mediterráneo Norte y el Sur. Es así que se trata de recuperar o construir una “mediterraneidad”, recuperando las zonas marítimas, o cercanas al puerto.

    El Plà Estrategic 2000 es el instrumento creado a partir de 1988 para pensar y concebir la Barcelona del futuro(6) . Se trata de un órgano meramente consultivo que tiene como meta conseguir consenso para la “nueva” ciudad, ciudad empresa, ciudad de tecnología, de información, de cultura.

    Este puso en funcionamiento un lenguaje publicitario de corte higienista típico del siglo 19, llamando a la ciudad a “ponerse guapa”, “a mantenerla limpia”. Guapura e higiene que trasciende lo físico, “limpiando a las zonas a recuperar” de sus habitantes “sospechosos” “inadecuados” ( que ya sabemos por nuestra experiencia en el campo que se trata en gran porcentaje de los inmigrantes, extranjeros principalmente, pobres muchos, pero esencialmente ” visibles” todos. Diversidad, pobreza, colores, sonidos, aromas, etc… que no encajan en el modelo de la ciudad-empresa transnacional. Entonces pues bien: a limpiar!! ( higiene social, se sobreentiende).

    El segundo Plan Estratégico(7) pone el énfasis en la cultura., orientando la ciudad a un desarrollo sostenible, partiendo de la hipótesis de que “las ciudades tienen la capacidad de proyectar ecosistemas culturales vivientes y en confrontación permanente”,se propone recuperar el patrimonio histórico y artístico de la ciudad, pero sabemos que en la práctica esto no se implementa según estos lineamientos: Jordi Llobet i Martí (president de “Veíns en Defensa de la Barcelona Vella ) dice (8) : “La inexistència ( per enderrocamentel 1837 ) de l´important conent gòtic de Santa Caterina (1243) permet que, encara ara, ments perverses amb afany especulador hagin declarat, sense escrúpols, el seu entorn ( teixit goticomedieval! ) com a “àrea irrecuperable, mancada de valor patrimonial” i aixi arrasar-lo tot sense pietat” .

    Implicítamente el Plan está “creando” una ciudad en tanto que patrimonio cultural colectivo independiente de los orígenes y de las tradiciones diversas que la han conformado. Significa uniformar en una tradición única, modelo ajustado a los requerimientos de una cultura globalizada.

    La tercera fase del Plan Estratégico (XVI Jornada Tècnica de l’Associació Plá Estratègic Barcelona 2000, 17 décembre 1998) pone énfasis en 2 orientaciones: creación de organismos a disposición, y acentuación de la capacidad de innovación, rescatando la heterogeneidad como indispenasable para el funcionamiento territorial.Preconiza un modelo urbano llamando a la tolerancia mutua y a la capacidad de vivir juntos. Felices declaraciones de principios que muestran mucho de paternalismo y poco de practicidad para desplegar el modelo deseado.

    Las intervenciones urbanísticas nos muestran día a día cómo esto no está ni en vías de respetarse. El distrito está siendo derrocado con las topadoras y sus vecinos huyendo como ratas del barco que se hunde. Por momentos caminar por sus calles da la impresión de una ciudad luego de un bombardeo, cuando sus sobrevivientes han huído abandonándola. A dónde han ido?? No es fácil responderlo. Los vecinos que están aún en la calle no quieren hablar, se fastidian ante la máquina fotográfica.

    Lo cierto es que así la situación, de conflicto y de “marginalización” creciente, nos encontramos ante un espacio en el que la diversidad social y cultural moldea ( o moldeaba) casi mágicamente un ambiente y una geografía de lo más dinámica y curiosa. En los menos de mil metros que tiene por extensión el Carrer de Borià hasta terminar en la Plaza de San Agustín, naciendo en la vía Laietana, encontramos superpuestos diferentes territorios “étnicamente” recortados, pero que de ninguna manera aparecen de manera rígida, ya que conviven al menos en comunicación. No sabemos hasta qué punto en solidaridad, pero si en comunicación. Estos territorios son tan flexibles que hasta se dibujan y se desdibujan según días y horas. No siempre están en la calle todos sus vecinos, y cada presencia distinta confiere una fisonomía diferente. Esta fisonomía por supuesto que incluye desde personas con diferentes aspectos, ropaje, hasta diferentes colores y ruidos, o mejor dicho sonidos, y aromas diferentes. Para ejemplificar estos contrastes podríamos mencionar la “zona” dominicana de los sábados, en la que prevalece el colorido y las mujeres, en contraposición a la “zona” musulmana, más estable en el tiempo y en el espacio y fundamentalmente masculina. Entre medio de éstas, múltiples “calles vividas” por otros colectivos, por autóctonos y por turistas.

    El común denominador de este barrio era la antigüedad de sus fincas y del trazado de sus calles, muchas de ellas peatonales y las otras semi-peatonales. Hoy día muchas siguen conservando esto pero otras ya fueron abiertas al tráfico como es el caso de la vecina Laietana o la misma Princesa. Boria también recibe tráfico aunque aún con las dificultades propias de su trasado. La asociación “Veïns en defensa de la Barcelona Vella” viene denunciando que hay varios palacios de gran valor histórico en la zona, como el caso del de C/Carders Nº45, el de C/Tarròs Nº6 o el de C/Jaume Giralt Nº4, que se encuentran degradados y afectados con un futuro de derrocamiento casi seguro: “La rehabilitació d’aquests edificis serien ben segur d’un gran interès per dignificar el barri i per a que els veïns augmentessin la seva autoestima.”(9). Hoy por hoy funcionan como antros de escondite de delincuentes y de drogadictos, y las autoridades no hacen nada para evitarlo, encontrando ellos que la primera y más fácil solución sería tapiar sus accesos hasta que se los pueda rehabilitar. La negativa de las autoridades en este sentido la explican como maniobras sutiles para disuadir a los vecinos a que abandonen el barrio por ser insalubre y peligroso: “En definitiva, una por que es converteix en la convicció que l’única sortida és abandonar el barri. Objectiu que, justament, és el que interessa a L’Ayuntament de Barcelona per aplicar el PERI i a les empreses com PROCIVESA, que volen fer-se propietàries del barri, especulant amb uns solars que, situats al centre de la ciutat, prometen millionaris beneficis.”(10). De hecho hoy por hoy sí que es peligroso en insalubre en determinadas zonas y viviendas, pero por intención muchas veces y por negligencia otras.

    En las fincas en las que sí ya han intervenido acabaron casi siempre derribándolas y construyendo en sus solares edificios modernos de dudosa calidad y de innegable estética moderna que rompe visualmente, y no sólo visualmente, la lógica arquitectónica y social existente en el barrio. No sólo ahora aparecen uno al lado de otro edificios centenarios con edificios modernos, sino que los vecinos de siempre, entre los que se hallan muchas personas de edad avanzada, se han visto relocalizado de manera forzada, encontrándose hoy alejados de sus vecinos, familiares, amigos y proveedores habituales, hechos que les han provocado serias dificultades al habérseles quebrado sus redes sociales y solidarias. Todo esto desoído por las autoridades. Ejemplo evidente de esto es la afectación del Mercado de Santa Caterina, funcionando hoy en una gran carpa frente al Arc de Triunf. El entorno del mismo ha cambiado bastante y difícilmente el día que vuelva a su sitio llegue a ser el tradicional centro de vida social y actividad económica que otrora fue. Aquí citaremos testimonios de vecinos recogidos por la asociación Veïns…”Quand vam rebre la carta que ens anunciava que estàvem en situació d’expropiació ens vam espantar. Desconeixeím tot el que es referia al tema i ens assessoràrem a l’associació de veïns. Procivesa ens va oferir un pis al carrer Templaris, al Portal Nou o al Raval, però fora de l’àmbit on teniem les nostres relacions veïnals”(11); otro testimonio: “La xarxa comercial se n’ha ressentit moltíssim. Va començar a deteriorar-se cap a l’any 1980 quand les coses estaven poc clares. Recuperar el comerç aquí? És difficil si continua la política de destrucció. Com es pot invertir en zones que demà poden desaparèixer? Després de desplaçar la gent cap a altres llocs, normalment no hi tornen per comprar. Estan fent tot el possible per tal que el barri es degradi i poder així justificar llur “neteja urbanística”. Aquest és el seu joc”(12).

    Hoy contemplamos inevitablemente los contrastes que hablan de una tensión y una lucha entre vecinos y autoridades. El primero y más evidente es el visual, con lógicas arquitectónicas diferentes que difícilmente se comuniquen, en que prevalecen contraposiciones de colores y estados de conservación. Menos evidentes a un observador poco atento son los aspectos sociales que se redefinen detrás de estas cuestiones físicas. Estas redefiniciones no parecen inclinarse a favor de el mejoramiento de la calidad de vida de los vecinos contemplando todos sus aspectos. Este aspecto también, y por supuesto, es recogido por la asociación en otro de los artículos incluídos en la mencionada revista PERIllem. En este artículo se denuncian puntualmente algunos casos de las deficiencias en los nuevos edificios y los problemas nuevos que han provocado a nivel social-vecinal(13) .
     

    Barrio de inmigrantes

    Pero a la hora de recorrer el barrio no sólo encontramos problemas como las autoridades esperarían. Se trata fundamentalmente de un vecindario riquísimo y variado desde el punto de vista étnico y social. Es uno de los sitios más “pìntorescos” de la ciudad, y todo ello gracias al aporte tanto de autóctonos como de inmigrantes. La diversidad es la caractéristica más destacable y es la responsable en primera instancia de estas “superposiciones” de las que hablábamos antes. Todo en ella invita a ser visto y vivido, desde caminar por allí escuchando diferentes lenguas hasta pasar ratos escuchando música salsa en alguno de sus bares. Comprar en la verdulería o en la carnicería de los musulmanes, o ir de compras a la tienda de música africana. Y por qué no hacerse extensiones en la peluquería afro-caribeña.

    Lo estrecho de sus calles, el poco sol que recibe, la humedad por la proximidad al puerto, la oscuridad de sus fincas y su poca ventilación, invitan a sus vecinos a desplegar gran parte de su sociabilidad en los espacios públicos, ya se trate de terrazas, plazas o simplemente la calle (14) . Hay gran familiaridad entre ellos (15), todos parecen conocerse y allí se fundamenta la confianza que tienen para estar en la calle cuando la saben propensa a los atracos: “es que con los propios vecinos no se meten”, comentan. La alta frecuencia de los delitos que se cometen contra los extranjeros-turistas, hacen brotar de los vecinos de la calle cualquier cosa menos asombro. Es más, lo ven casi con picardía…se sonríen y mencionan la “visibilidad” del turista al que creen con mucho dinero en sus bolsillos.

    Toda la particularidad del distrito es solo una de las variables para explicar por qué algunos quieren vivir allí a pesar de los problemas. Pero la evidente heterogeneidad social, es otra variable importantísima para explicar por que los inmigrantes cuanto más visibles sean, se sienten más cómodos allí, donde los vecinos no les están recalcando constantemente su “intromisión”, sus diferencias… estos recordatorios de los vecinos “comunitarios” distan de ser solo a nivel simbólico, o a nivel discursivo. Sólo con preguntarle a un ecuatoriano o a un subsahariano sus peripecias para alquilar en otros barrios…ya no se trata de un contrato comercial, se trata casi de un milagro sobrenatural conseguir alquilar en otros barrios.

    La segregación residencial se muestra esta vez, y no solo ésta, ya no como producto de la segregación socio-económica, sino también, y de manera más evidente aunque menos “visible” de una segregación racial. A muchos no le dicen: no porque eres tal…o cual… simplemente les dicen que ya han sido alquiladas, o directamente les dan precios desorbitados que nadie podría pagar. A otros sí.Los testimonios al respecto son infinitos.

    “Cada vez que llamaba por teléfono para averiguar por un piso me decía que ya se había alquilado, hasta que le pedía un amigo de aquí que lo hiciera por mí, entonces sí pudimos ir a ver pisos…fue así que nos los enseñaban….” ( joven boliviano, 31 años)

    Según SODEPAU (16) las dificultades “vénen marcades per conductes discriminatòries per una banda i per l’altra, davant l’actual situació de l’habitatge”. Irene Dominguez de SODEPAU(17) explica cómo un joven ingeniero nigeriano trabajador de la Seat hace meses que busca piso sin éxito, encontrando con o sin excusas el mismo argumento: “no volem negres”. También ella relata el caso de un paquistaní que ” ha visitat més de 25 vivendes, i en cap no l’han acceptat, tot i tenir una nòmina que el recolza”.

    La relativa facilidad con que los inmigrantes “visibles” se ubican en el Barrio Gótico, también refleja parte de la discriminación denunciada, puesto que se les conceden los pisos por el estado de degradación en que se encuentran y los altos precios que logran sacarles a quienes no siempre son documentados o tienen avalistas. Así y todo, insisto, resulta altamente ventajoso por los demás aspectos para ellos vivir aquí. De lo que se trataría es de que se acondicione el barrio y su estructura edilicia de manera digna y que los inmigrantes que así lo decidan puedan escoger vivir allí, y no solamente por descarte de otras posibilidades.

    Creo que dar la voz aquí a los vecinos será más enriquecedor y positivo que sintetizar yo misma sus comentarios; por otra parte, así de una manera humilde les estamos confiriendo el derecho a hacer oir su voz, derecho que como ya dijimos no pueden ejercer…

    “…estoy buscando Eixample o Gracia….vamos a ver: o sea el barrio donde yo estoy es, ahora es un poquito marginal y llega el momento en que te cansas de ver o de vivir situaciones violentas, y te apetece una zona un poquito más tranquila. Estoy muy bien, o sea el piso donde vivo me gusta mucho, me encanta…es de techo alto con vigas, es muy bonito…pero….llega un momento en que…vivir en situaciones de tensión, pues no interesa, y me apetecería pues cambiarme, ya te digo…mercado de San Antonio, Eixample, Gracia, otro barrio…pero que quede céntrico. ” (vecino catalán de 39 años)“El alquiler era muy alto, era un piso céntrico, un piso bonito pero era un alquiler muy alto. ( volverías al centro si pudieras?) Por supuesto, por supuesto…yo…me he dado cuenta que buscando precio, sí vale, pagas menos de alquiler, pero perdí en calidad de vida. Yo vivía a 5 minutos del Zurich, en el centro de Barcelona, y eso era calidad de vida….ver a esa gente que entra y sale de las ramblas y….se respira otra cosa! que no tiene las afueras de Barcelona, la gente es gris y fea!!! Es fea!!!! (Risa) el centro es gente mucho más guapa, gente con mucho color!!!” ( ex vecino catalán de 38 años)

    “El piso era de Angel y luego venía todo…el…Ariel es extranjero, es peruano, y todo los extranjeros que llegábamos mira, no teníamos a dónde ir y íbamos al piso de Ariel…y Ariel también veía siempre ese piso como el…el lugar de acogida para todo mundo, no? entonces…ha vivido ahí….han vivido franceses, han vivido canadienses, han vivido….ha vivido todo mundo ahí, no? todos los desamparados allá (risas) en el piso de Angel que básicamente llevaba Ariel de batuta, no? y siempre que yo venía de vacaciones a Barcelona llegaba yo con Ariel, no? y Ariel siempre ha sido una persona muy acogedora y…muy abierta como para dejar espacio a todo mundo, no? ha habido…en alguna época han vivido…yo qué sé…15 personas en ese piso y en alguna época nadie.” ( ex vecina latinoamericana de 42 años)

    “No sé si es así en todos los barrios que la gente se estanca mucho en su sitio, no sé…aquí en el Eixample como que la gente es más movible, pero en el casc antique absolutamente a toda la gente que yo conocí se movían por ahí, sus amigos por ahí, su curro por ahí, todo es de ahí y…y…y…cruzar la frontera que es…yo qué sé…que son las ramblas…no se plantea la gente cruzar la frontera, es muy interesante…sociológicamente, el casco antiguo es muy interesante, además eso…la relación de la gente con la gente….es muy piña, no?” ( vecina latinoamericana de 40 años)

    “El barrio nos gustaba, bueno, él ya vivía aquí en el barrio, entonces la idea era encontrar aquí una casa aquí porque estaba cerca del mar, del parque, y bueno, es un barrio muy heterogéneo con lo cual nos gustaba…sí, bueno, claro, siempre con algunas pegas, digamos, algunos problemas…por ejemplo en verano hay muchísimo ruido, perros que ladran, gritos…que bueno, por un lado tiene su encanto pero por otro no…claro, depende…te puede llegar a perturbar; pero en general sí, digamos que el barrio, sí, estoy contento; tal vez por esto, porque es un barrio muy heterogéneo, la gente agradable. En la escalera no, buen rollo pero no es heterogénea, vive gente mayor la mayoría, porque digamos, eran antiguos empleados de una fábrica que estaba aquí, al lado, no..no…” (vecino latinoamericano de 36 años)

    Testimonios que muestran las ventajas que encuentran sus vecinos inmigrantes para vivir allí ( testimonios que además señalan los aspectos negativos, por supuesto, pero en los que generalmente el balance es positivo) se ven reforzados por otros testimonios en los que me han relatado experiencias poco agradables en otros distritos de la ciudad. Creo que presentar algunos es fundamental. Pero quiero aclarar que este rescate del barrio por mi parte en tanto espacio “ideal” para los inmigrantes, no pretende de ninguna manera ponderar las ventajas de un “ghetto”, muy por el contrario, no sostengo para nada que los inmigrantes deban vivir en ghettos, solo rescato los múltiples aspectos positivos que este espacio urbano, de rehabilitarse como corresponde presenta para vivir allí para cualquier ciudadano, pero especialmente quiero repetir que el trazado de sus calles y las características del entorno favorecen un tipo de comunicación e intercambio que es especialmente valioso para los recién llegados (y por supuesto para los vecinos ancianos que han tejido en él todas sus redes de relación a través de sus vidas, hecho éste avasallado por completo al ser relocalizados forzosamente en nuevas viviendas).

    ” si yo…por ejemplo voy sentada aquí ( señala el asiento de pasillo ) y el de al lado está vacío…nadie me pide para pasar…no se te sientan….lo mismo cuando subo al autobus, la gente empieza a aferrarse a sus bolsos…se hacen a un lado..porque creen que por ser extranjera uno va a estar ahí para robarles…[en mi barrio] de esto no tengo que cuidarme…” (joven dominicana relatando las viscisitudes diarias para desplazarse de su barrio a la Zona Alta en la que trabaja en tareas domésticas).“sí se nos discrimina, siempre se encuentra la ocasión de hacernos sentir extranjeras” (otra joven dominicana). Relató un episodio que encuentro muy esclarecedor: en la parada del autobus de Villarruel y Buenos Aires; una señora le preguntaba a otra por un sitio, entonces ella se acercó y contestó porque lo sabía, y la señora que era interrogada dijo de bastante mal modo: ” ja!!!mírala…la extranjera sabe más que nosotros!!! “

    Estas dominicanas van a las peluquerías caribeñas del barrio porque “…cuando fui a una por ahí en Zaragosa…Santaló y zona alta….me han hecho un desastre porque no saben tratar con los cabellos rizados del Caribe”.

    “soy excesivamente cuidadosa….trato de no rozar a nadie….ni pisar sin querer…me mantengo lejos….dejo pasar a todos y espero y voy bien lejos al final…estoy cansada de que se aferren el bolso, de que me miren con desconfianza…” ( señora dominicana que trabaja de asistenta en Pedralbes)“…en el barrio hay mucho de los nuestros…y nos permite mantener más contacto y mantener las tradiciones…escuchar nuestra música…para poder mantener nuestras tradiciones…nuestras comidas,…conservar nuestra cultura…porque aunque uno se integre y comparta la de aquí, uno no es de aquí…lo de uno es lo de uno….” (señora dominicana de 50 años)

    Vamos viendo como de un espacio cuya superficie es bastante pequeña podemos fotografiar diferentes estampas: desde la de los conflictos ayuntament-vecinos, la del colorido caribeño, la de la masculinidad musulmana, la del “cotilleo” espontáneo entre conocidos, la del juego de policías y ladrones, la del turista fascinado mirando y fotografiando todo cuanto ven, la del contraste entre historia y actualidad, la de la torre de babel….

    Podemos decir finalmente que no es que al unísono los vecinos quieren detener el mejoramiento del barrio, es más, quieren mejorarlo, pero esta mejora dentro de un proyecto que los incluya, que los reconozca como auténticos protagonistas y “hacedores” del mismo; incluso quienes se van por las malas condiciones del entorno y de las viviendas, aspiran a volver en tanto se “normalice” la zona, y puedan volver a ser protagonistas de una realidad diferente a la media metropolitana.

    Las denuncias que podría presentar ahora sobre el avasallamineto al Casc Antic no resultarían novedosas, aunque por repetidas no han sido más atentidas. Si bien es cierto que el patrimonio histórico-cultural del barrio debe ser salvaguardado, no deja de ser menos preocupante la limpieza social que se está efectuando. Es más, sin menospreciar el valor patrimonial del barrio creo más urgente poner el énfasis en cómo las mismas directrices políticas que están afectando la estructura urbanística del distrito, están, bajo los mismos parámetros afectando el destino social de sus habitantes. Ideologías higienistas proclaman la “limpieza” y dignificación del barrio; ideología esta que trasladada a la sociedad tiene un alto y peligroso contenido racista y etnocéntrico: racismo doblemente peligroso porque apunta a dos líneas: el racismo en tanto que deslegitamador del “otro”, y racismo de clase, porque como agravante de la condición de muchos inmigrantes, ya no solo por su visibilidad más o menos evidente, nos encontramos frente al círculo vicioso de que el inmigrante es además ( muchas veces) pobre, y al ser inmigrante y muchas veces indocumentado, su situación jurídica, o mejor dicho su “no situación jurídica” lo lleva perpetuar su doble condición de pobre e inmigrante por no poder acceder a trabajos que le permitan romper aquel círculo vicioso.

    La cosificación y desvarolización de que son objeto estos actores sociales debe ser denunciada y repetida hasta el aburrimiento, o mejor dicho hasta que se pueda acabar con ella. Cosificación que implica tratar a aquellos colectivos de la misma manera que a los edificios viejos y degradados: irrecuperables, descartables, al derribo, a levantar nuevos, bonitos, modernos en sus solares! De la misma manera se está tendiendo de manera no manifiesta a reemplazar a la “gente distinta” colorida, que habla otras lenguas, que practica otras religiones, que tiene otras costumbres por gente “bonita”, “educada”, “civilizada”, es decir “europeos”, ya se trate de intelectuales bohemios, pequeños burgueses o personal jerárquico de las nuevas y redituables multinacionales. De allí que lo “exotico” del barrio no está tampoco desapareciendo, solo que las botigas que antes proveían de productos típicos a los diferentes colectivos, hoy se están “aburguesando” y proveyendo de ” exoticidades” a los nuevos vecinos y turistas. Cabe destacar que las antigüas botigas étnicas cumplían y aun cumplen una función mucho más importante que la de proveer productos: son sitios de encuentro y de prestación de servicios y solidaridades entre inmigrantes que se necesitan ( he sido testigo en una de estas tiendas cómo un paisano del dueño que entró por 1º vez allí para comprar unos productos, acabaró intercambiando números de teléfonos para gestionar al primo de botiguer el envío de un tractor al África subsahariana; testimonios como estos he visto en cantidades). Si se desarticulan estás redes solidarias, se aniquila gran parte de la vida y de las aspiraciones de esta gente, puesto que no debemos olvidar que no todos emigran por gusto, sino por necesidad: llevar el tractor al África lo dice todo, verdad?, y agregaría: podemos imaginar un episodio así en Pedralbes o en Les Corts?

    En síntesis, podemos ver cómo los inmigrantes “visibles” se encuentran menos presionados en el barrio, se encuentran menos expuestos a actitudes xenófobas que sí viven a diario cuando salen hacia otros barrios para trabajar, y además se encuentran a gusto conviviendo cerca de sus pares y teniendo a disposición tiendas en las que proveerse de productos típicos de sus culturas.

    El PERI y sus asociados están haciendo mucho más que rehabilitar el barrio sin respetar el patrimonio histórico y su gente, como dicen hacer. Están homogeneizando una “cultura” for-export, vendible en el contexto de un mundo globalizado, gobernado por el capital financiero transnacional.

    Paralelamente, para cumplir con aquel objetivo, están realizando una limpieza social sin ningún tipo de consideración, yendo directamente contra los vecinos todos, auténticos dueños y protagonistas de aquel espacio.

    En el caso de los inmigrantes “visibles”, a todos los inconvenientes que traen los desalojos, expropiaciones y re-localizaciones forzosas, debemos sumar las inmensas dificultades que tienen para ser admitidos y respetados en otras zonas de la ciudad, producto ésto de manifiestas y veladas actitudes xenófobas y discriminatorias por parte de muchos barceloneses,quienes les estigmatizan por su doble condición, a menudo, de ser inmigrantes y pobres. El color de la piel no tiene importancia más que para una mirada que ya es racista. Es la intención de discriminación lo que la convierte en un indicador(18) . Las actitudes xenófobas y discriminatorias de las que son a menudo objeto a la hora de buscar pisos o simplemente desenvolverse en la calle, no son más que reflejos evidentes y penosos de que aún hoy, siglo XXI, hay quienes viven aferrados a prejuicios de antaño. La ciencia ha demostrado que las razas no existen, que se trata solamente de conceptos construidos(19) . En la nueva “ciudad del conocimiento” hay mucho por enseñar y aprender. La contemplación de criterios somáticos o físicos para ubicar a las personas sólo nos hablan de las intenciones de los clasificadores y esas clasificaciones tienen una finalidad política o social, nunca otra.

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